DEPRESION

QUE LA OCASIONA Y COMO COMBATIRLA

                                                                                  Despertar

 

    Por desgracia no se ha difundido mucho sobre el tema de la depresión, falta mucha información acerca de esta enfermedad; es imposible que nuestras autoridades no hayan implementado una propuesta de ley que legisle y regule a la Secretaria de Salud e Instituciones para la asesoría, diagnostico y tratamiento de la enfermedad, para que se atienda adecuadamente al enfermo según lo requiera.  Que se brinde apoyo psicoterapéutico a los alumnos en etapas tempranas, que se asigne a un psicólogo pero que sea de forma grupal o por lo menos, por grado y no únicamente uno por plantel, en la escuelas no existe un sistema que pueda ayudar al diagnostico y al tratamiento de niños que padecen depresión, ocasionada quizás, por vivir en un ambiente familiar depresivo.

Me parece increíble que, siendo el porcentaje tan alto de enfermos. (Por que es una enfermedad), no se haga lo suficiente; en México, uno de cada 10 adultos padece depresión y se calcula que 10 millones más tienen ese problema sin saberlo.  Diversos estudios mostraron que de 1999 a 2003, el porcentaje de personas afectadas por este mal se triplicó debido a los grados de estrés a los que se someten algunas personas; no es de extrañar, entonces, que alrededor del 40 por ciento de la población económicamente activa sea víctima de esta enfermedad. (Instituto Nacional De Psiquiatría Ramón De La Fuente) http://www.inprf.org.mx

 

 

Lamentable que ni una dependencia de gobierno proponga una campaña de difusión para hablar abiertamente de este tema, pero bien estructurada, articulada, fundamentada, de forma masiva, organizada y con apoyo de todos los medios informativos; las grandes televisoras no han tenido esa visión o iniciativa. Qué no sea únicamente  algún  movimiento de unos cuantos, qué no quede en sólo una propuesta, de alguna universidad o instituto, se requiere algo en conjunto, cooperar  y colaborar  todos los medios necesarios para difundir la prevención de la enfermedad.

Es por una buena causa, no es necesario llevarse el crédito, el reconocimiento o los aplausos de tener la exclusiva de esta campaña.  Sé que se ha hecho algo acerca de este tema, pero son sólo esfuerzos aislados, nada en conjunto.  Si se crean e implementan campañas contra violencia intrafamiliar, drogadicción, alcoholismo, anorexia, bulimia, etc. por qué no ir al origen de esos males que afectan a nuestra sociedad que seguramente es esa terrible enfermedad llamada depresión.

¿Qué no se han dado cuenta de que hay que difundir? Se necesita informar que la depresión es un mal que aqueja a nuestra sociedad, a nuestros jóvenes, y más preocupante aún, a nuestros niños que son el futuro de este país; pero de continuar en la ignorancia ¿qué futuro puede esperarse?

Si un niño crece estando en continuo contacto con algún miembro de su familia que padece esta terrible enfermedad llamada depresión, ¿qué personalidad tendrá? y ¿qué forma de ver la vida desarrollará?  Recordemos que el ser humano tiende siempre a imitar conductas del el entorno donde habita… por favor tratemos de concientizar a la sociedad de lo que es realmente la depresión y de sus consecuencias.

Necesitamos olvidarnos de tabúes, quitar esas ataduras sin dogmatizar, sin prejuicios que acaban siendo en perjuicio de nosotros mismos, de nuestros hijos, padres, hermanos y nuestros ancianos ya que este mal terrible no distingue sexo, edad o status social.  ¡¡Caramba… una depresión da lugar una personalidad insegura, a un deterioro del ser humano, a no aprender correctamente en la escuela en cualquier etapa, afecta laboral y familiarmente!! La depresión puede ser el origen de una familia disfuncional y más terrible aún, origina dependencias, vicios, (alcoholismo y drogadicción) pero lo preocupante, es que, una depresión severa puede terminar en un suicidio. Hagamos algo por favor, ¡porque es algo que puede pasarle a cualquiera!

Se necesita crear medios y espacios  informativos, foros de asesoría, que las autoridades implementen programas para concientizar a la ciudadanía, que las grandes empresas dueñas de los medios masivos de comunicación hagan campañas.  Apelo a todos los medios necesarios para que se cree una fundación para ayudar, apoyar y dar asesoría a la población de lo que es la depresión, sus consecuencias y sus tratamientos.  La depresión es una enfermedad clínica (patológica) como cualquier otra y como tal puede acabar en la muerte del enfermo.  Necesitamos despertar, abrir los ojos y hacer algo.

 


 

DEPRESION

Se define como depresión a la sensación de sentirse triste, decaído emocionalmente y perder el interés en las cosas que antes se disfrutaban.  Cabe mencionar que la depresión es una enfermedad patológica, como la diabetes o la artritis y no solo una sensación de tristeza o desanimo.

Ésta enfermedad, como la mayoría, va progresando cada día, afectando los pensamientos, los sentimientos, la salud física y la forma de comportarse.

La  depresión no es culpa de la persona que la padece, así como tampoco es una debilidad de la personalidad, es una enfermedad médica, que es muy frecuente y puede afectarnos a cualquiera y en cualquier etapa de nuestra vida; en porcentaje, 1 de cada 10 la padecen, siendo el doble de mujeres que de hombres.

 

La depresión puede ser originada por diversas causas.

 * Herencia genética.

 * Otras enfermedades.

 * Cierto tipo de medicamentos.

 * uso de drogas o de alcohol

 * Otros problemas mentales (psiquiátricos)

 

 

 Causas de la depresión:

 

Factores genéticos:

Existe un mayor riesgo de padecer de depresión clínica cuando hay una historia familiar de la enfermedad, lo que indica que se puede haber heredado una predisposición biológica. Este riesgo es algo mayor para las personas con trastorno bipolar. Además, la depresión grave también puede ocurrir en personas que no tienen ninguna historia familiar de la enfermedad. Esto sugiere que hay factores adicionales que pueden causar la depresión, ya sean factores bioquímicos, o ambientales que producen estrés, y otros factores psicosociales.

 

Factores bioquímicos:

Se ha demostrado que la bioquímica del cerebro juega un papel significativo en los trastornos depresivos. Se sabe, por ejemplo, que las personas con depresión grave típicamente tienen desequilibrios de ciertas substancias químicas en el cerebro, conocidas como neurotransmisores. Además, los patrones de sueño, que se ven afectados por la bioquímica del organismo, son generalmente diferentes en las personas que tienen trastornos depresivos. La depresión puede ser inducida o aliviada con ciertos medicamentos, y algunas hormonas pueden alterar los estados de ánimo. Lo que aún no se sabe es si el "desequilibrio bioquímico" de la depresión tienen un origen genético o es producido por estrés, por un trauma, o por una enfermedad física u otra condición ambiental.

 

El ambiente y otros factores de estrés:

Los siguientes se han definido como factores que contribuyen a la depresión: la pérdida de un ser querido, problemas en una relación, problemas económicos, o un cambio significativo en la vida. A veces el comienzo de la depresión ha sido asociado con el de una enfermedad física aguda o crónica. Además, aproximadamente una tercera parte de las personas con cualquier tipo de trastorno depresivo también exhiben de alguna manera un trastorno de alcoholismo o fármacodependencia.

 

Otros factores psicológicos y sociales:

Las personas con ciertas características tales como pesimismo, baja autoestima, sensación de falta de control sobre las circunstancias de la vida y tendencia a la preocupación excesiva son más propensas a padecer de depresión. Estos atributos pueden resaltar el efecto de las situaciones de estrés o interferir con la capacidad de enfrentarlas o reponerse de las mismas. Aparentemente, los patrones de pensamiento negativo típicamente se establecen en la niñez o adolescencia. Algunos expertos han sugerido que la crianza tradicional de las niñas puede fomentar estos rasgos y posiblemente es un factor determinante en la alta incidencia de depresión en la mujer.

Las personas que padecen de depresión, tienen ciertos síntomas característicos que les afectan casi todos los días por lo menos durante un periodo de 2 semanas, lo preocupante es que las personas que padecen esta enfermedad no se dan cuenta de los síntomas; los más comunes y característicos son:

 

* perder interés en las cosas que antes se disfrutaban.

* sentirse triste, decaído,  inseguro o cabizbajo.

Y se asocian a los secundarios:

* sentir que no tiene energía, cansado, o al contrario, sentirse inquieto y sin poder quedarse tranquilo.

* sentir como que no vale nada, o sentirse culpable.

* Que le aumente o disminuya el apetito o el peso.

* tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.

* tener problemas para concentrarse, pensar, recordar, o tomar decisiones.

* No poder dormir o dormir demasiado.

 

Además, se asocian otros síntomas físicos  y psicológicos, como pueden ser:

 

* Dolores de cabeza.

* Dolores generales por todas partes del cuerpo.

* Problemas digestivos o gástricos.

* Problemas sexuales.

* sentirse pesimista.

* sentirse ansioso o preocupado.

 

 

Tipos de Depresión

 

* Depresión leve.

Cuando la persona (paciente) presenta algunos de los síntomas de la depresión y al realizar sus actividades cotidianas, le cuesta un esfuerzo extraordinario.

 

* Depresión severa.

  Cuando la persona (paciente) presenta casi todos los síntomas de  la depresión y ésta le impide realizar sus actividades de la vida diaria.

 

* Depresión moderada. 

 Cuando la persona presenta muchos de los síntomas de la depresión y estos le impiden realizar sus actividades de la vida diaria.

 

El desconocimiento de la depresión, como enfermedad con todos sus posibles síntomas, lleva a las personas a culparse a si mismas por sus síntomas, y no saben que existen tratamientos para la enfermedad.  Por ello si se presentan unos síntomas de la depresión debe acudir con su medico familiar o una dependencia de sector salud o medico particular, aunque lo ideal será asistir con un psicólogo.  Por lo general, lo que sucede entonces es que:

 

* Se tratara de determinar si existe una razón física que origine la depresión.

* Se proporcionara tratamiento contra la depresión (medicamentos, actividades recreativas, etc.)

* Se recomienda al paciente a un especialista de salud mental para que se le realicen más evaluaciones y tratamientos.

 

 

TRATAMIENTO

 

El tratamiento contra la depresión ayuda a disminuir la preocupación por su enfermedad y hace desaparecer todos los síntomas de la depresión permitiendo que realice su vida normalmente, como acostumbraba habitualmente.  El tratamiento en una etapa temprana es más efectivo y mientras más tiempo transcurra antes de iniciar el tratamiento, será más difícil superar la depresión.

El progreso del paciente con el tratamiento puede notarse en unas semanas, aunque a veces el correcto tratamiento no es el primero y será lo más indicado cambiar el mismo hasta dar con el idóneo para cada caso en particular.

 

Los principales tratamientos contra la depresión son los siguientes:

*los medicamentos antidepresivos.

*la psicoterapia (hablar con un especialista en estos problemas).

*una combinación de los medicamentos antidepresivos y la psicoterapia.

Existe un tratamiento adecuado para cada uno de los tipos de depresión, y será su medico o su terapeuta el que diagnostique el tipo de depresión que padece y comience con el tratamiento mas adecuado para su caso.

El tratamiento de la depresión generalmente se da en dos etapas, el primero es intensivo para hacer que los síntomas de la depresión desaparezcan, y el segundo, es de seguimiento, incluso después de que se encuentre bien, esto es muy importante por que impide que regrese la depresión y se manifiesten de nuevo los síntomas de esta enfermedad.

El tratamiento en conjunto puede durar unos seis meses, a veces, si la depresión es recurrente (tres o mas episodios) se realiza un tratamiento de mantenimiento por un periodo mas largo, 1 o 2 años.

                                                                                                                       Alejandro Ornelas.

 

 

 

CUALQUIER COOPERACION, ASESORIA, CORRECCIÓN,

 

 

             

 DÉJENLAS EN EL BLOG POR FAVOR.

 

 

DE ANTEMANO MUCHAS GRACIAS.

 

COMUNIDAD CONTRA LA DEPRESION

             

                    Estableciendo patrones de conducta en la niñez y adolecencia

 

 

"Aparentemente, los patrones de pensamiento negativo típicamente se establecen en la niñez o adolescencia." Los sistemas educativos actuales llevan al niño a estas conductas. Estar sentado desde los tres o dos años de edad cuando se debiera movilizarse para conocer el mundo. Permanecer sin hablar en las clases impidiendo el sano intercambio con sus compañeros. No dejar que tengan iniciativas propias. Ej. El cuaderno debe ir forrado de azul. Deben escribir lo que se habla en clase. Deben decir las lecciones de memoria sin razonar. Deben “lucirse” en los actos en vez de disfrutarlo. Deben entregar la tarea súper prolija en vez de simplemente hacerla, equivocarse y aprender. Premiar al niño "tranquilo”, callado y sumiso. Llamar "niño inquieto" al mejor alumno del colegio y no dejarlo ir a la bandera por su "inquietud"(Cosa que le acaba de ocurrir a mi hija Ana en su colegio). Y mil horrores, que si los hablamos con los adultos dirían: mejor un colegio estricto para que salga serio. En vez de decir un colegio que lo disfruten, aprendan a integrarse con todos, incluso los que tienen discapacidades y que aprendan a desenvolverse en la vida creativamente porque no sabemos que les podrá deparar el destino. Con esto les cuento que se puede prevenir o atenuar la depresión desde la escuela si la sociedad se esforzara educar a las nuevas generaciones para que sean sanas, fuertes, con pensamientos libres y propios y desarrollen todo su caudal creativo y su originalidad. Gracias Alejandro por tu aporte que nos deja pensando a cada uno desde el lugar que le toca.

  

"Flop"                                   

 

Maria Mercedes Córdoba

                                                       

Argentina

                         http://www.loscuentos.net/cuentos/local/flop/

      

 

                                                  Felicidad.

                              

                 Por: Alpha y Omega.

     Hace harto, hartísimo tiempo que me vi envuelto en una incertidumbre tratando de averiguar el sentido que pueden dar las ilusiones a nuestra vida; quería saber su causa, ¿por qué la necesidad de ellas? Era apenas un niño cuando realicé mi primera introspección y, ya me abrazaba el deseo incontenible de descifrar esa fórmula para conseguir la felicidad. Pensaba en el por qué y para qué de los sentimientos, los cuales aún conservo; pero creo que la edad se encargo de arrebatar esa ingenuidad a veces necesaria para disfrutar la existencia... Hoy que ha transcurrido el tiempo y soy mayor pienso que no existe la felicidad de una manera absoluta, tan sólo son momentos y emociones; un conjunto de situaciones llenas de gozo, alegría y tristeza; la vida se conforma de ellas. Es algo abstracto y paradójico pero a pesar de casi 7 milenios de historia nadie nos ha podido dar esa receta, como si fuere algo que pudiera formulársele. Sigo en el camino para poder sentirme contento. No he podido encontrar eso tan anhelado que sea permanente sobretodo; pero sigo buscando y el vivir es una respuesta.

 

     Me parece que felicidad es un estado de ánimo que nace entre otros factores de la satisfacción de haber alcanzado o logrado algo; convertir ese estado de ánimo en una forma de vida es la panacea del ser humano; no la satisfacción, ésta es sólo un matiz de la primera que siempre estará enseguida del dolor; se van sucediendo una de la otra eternamente. Creo que en este asunto lo más importante es identificar lo que nos hace felices, sin confundirlo con la alegría ni con la satisfacción que ya mencioné; estas sólo son parte de ese estado tan deseado; luego, cuando ya lo hemos diferenciado, entonces buscar repetir la experiencia cuantas veces seamos capaces de lograrlo; a muchos el sólo intento de conseguirlo los hace gozar. Lo que me parece que no debemos hacer nunca, es dejarnos vencer por el desánimo y claudicar antes de intentar disfrutar plenamente la felicidad; ésta es como una cucharada de azúcar, si es tras un trago amargo sabe más dulce que nunca, si es tras algo muy dulce nos empalaga; seamos concientes de que es dependiente de la tristeza y viceversa, tal como la cara o sol. Es una máxima a la cual todos tendemos a apuntar, y mantenernos en ese estado es difícil. Pienso también que no es una constante ya que todos somos distintos,  por lo mismo tenemos diferentes necesidades que al momento de satisfacerlas nos causan alegría. Lo bueno es que tenemos toda una vida para intentar ser felices y alcanzar nuestras metas, ilusiones y sueños; por lo qué nos quedan muchos momentos buenos por disfrutar; los mismos qué darán brillo para otros más placenteros.

 

    

 

     Por desgracia hay quienes se vanaglorian de tener esa fórmula para alcanzar la felicidad, pero percibo ese desconsuelo en sus frases articuladas muy superficialmente; sólo las repiten porque fue algo que leyeron o por que lo escucharon de algún personaje; lo hacen simplemente por el afán de trascender, consiguiendo solamente morir en el intento… La vida misma nos advierte y no enseña eso. ¿Pero de donde provienen? ¿Hacia donde nos llevan las ilusiones, los sueños? En mi labor como poeta cuenta me doy que mi deber es asentir a muchas contradicciones, observar y callar; pudiendo solamente escribir unas cuantas cosas... La necesidad de alguien a amar es algo ambivalente la mayoría de veces, porque no todos tenemos el mismo concepto ni la misma disposición; pero en el hecho de coexistir todos tenemos esa necesidad de sentirse amado y creer que amamos a alguien; eso no lo cuestiono, pero quiero entender de dónde vienen los sueños, de dónde provienen tantas ilusiones. ¿Por qué nos rigen? ¿Por qué nos abstraen en ocasiones?… Creo que todo eso es una serie de escenarios que conforman ese estado tan ambicionado... Poco a poco fui perdiendo la cotidianidad de estar ilusionado más no la capacidad, ni los sueños mismos. Hoy un sueño vuelto realidad es esto, el  poder verter mis idilios que me acompañan desde pequeño. Y así con ese adjetivo me defino, el que a lo literario se refiere, “un pequeño escritor”. El acto de escribir para ti me ilusiona, pero el fin es lo que me da alegría, el simple hecho de que tú puedas leer estas líneas. Mi felicidad momentánea es plena al poder expresarme, pero seria más si todos tuviéramos la misma oportunidad… Por lo pronto soy feliz porque hago lo que amo. Sé que tu mi amigo lector harás lo mismo. Que buscaras tu felicidad después de este instante entre líneas.

 

 

 Alejandro Ornelas

 

 

 

 

                                                      HOY SE.

 

 Hoy sé que para ser mejor

hay que morir a cada paso,

y  para volver a nacer

hay que morir primero.

 Que la vida no es sólo

para  morir,

que para ganar lo mucho,

hay que estar dispuesto a perderlo todo.

Que para ser feliz no es suficiente hacer lo posible.

-Es necesario hacer lo imposible- para poder conseguirlo.

 

Hoy sé

que nada es pérdida;

toda experiencia es ganancia sea buena o sea mala.

Porque donde hay alegría hay tristeza y viceversa,

 donde hay tristeza existe la alegría.

Sé que la única forma permitida para ver a alguien hacia abajo

es sólo para ayudarle a levantarse.

 

Hoy sé

que aunque sienta soledad jamás estoy solo.

Pues ella me acompaña a cualquier lugar a donde vaya,

ella siempre estará conmigo.

-Comprendí que los problemas de la humanidad,

son por no saber estar en compañía de la soledad

 ni saber conversar con ella  y escuchar sus consejos.

Que para avanzar a veces es necesario retroceder,

pero unicamente para tomar impulso.

Que hay que reír aunque tengas ganas de llorar

-a veces son necesarias las lágrimas-

porque son el lenguaje del alma y ellas purifican nuestro existir.

 

Hoy sé

que este es el día más importante de mi vida

ya que es el día en que comienza el resto de ella.

Recuerda el mañana comienza hoy.

Aunque tu cuerpo este deshecho,

tu alma desquebrajada y tu corazón destrozado;

si conservas la fe y la esperanza eres capaz de lograr un milagro.

Existe un rasgo de divinidad en tu ser

 -recuérdalo-

fuiste hecho a imagen y semejanza del creador.

Si pierdes la fe y te olvidas de la esperanza…

comenzaras a morir.

La vida es un abrir y cerrar de ojos,

no la desperdicies sufriendo y llorando.

 Se feliz, en ese estado se vive,

fuera de la felicidad todo son sólo pretextos,

es una mentira sin felicidad.

La verdad es inmensamente profunda y al mismo tiempo  

gloriosa,                

y verdad tan profunda que glorifica es la felicidad.

 

Hoy sé

Que nunca es tarde,

jamás hay tiempo perdido ni vivencia vana;

todo es una experiencia,

mañana es hoy

-recuérdalo.-

Este es el día indicado para disfrutar la vida.

Para levantarse es necesario haber caído,

 para ser feliz es necesario haber sufrido

y para conocer el amor era necesario conocerte.

 Gracias mi Dios.

 

Alpha y Omega

Alejando Ornelas. 

 

 


                           COMUNIDAD CONTRA LA DEPRESION

Desgraciadamente no se ha dicho mucho acerca de este tema.... 

 

Espero la cooperación y  colaboración de todos ustedes,  experiencias  y asesoría profesional  de todos los visitantes a esta pagina. Por favor únanse a esta noble causa, este proyecto y de hecho es un sueño, es algo no lucrativo; es un medio de difusión tratando de informar de una forma sencilla y veraz.

Recuerda que el cambio no es cambiar para ser diferente,  actuar de forma diferente es el cambio.  Transformemos nuestra mentalidad y tengamos los ojos abiertos  ¿No lo creen?

Por favor hagamos algo en contra de la depresión, es un mal de la sociedad y es el detonante de muchísimos problemas sociales.  Una depresión puede llevar a la drogadicción, a tener o ser parte de una familia disfuncional. A  falta  de personalidad (despersonalización);  falta de atención en el proceso académico de cualquier alumno  -sea la edad que sea-.

 

Desgraciadamente siempre se hacen campañas en contra de la drogadicción, violencia  intrafamiliar, anorexia, bulimia, alcoholismo, etc.  Pero el detonante de esos problemas es -la mayoría de las veces-  por una depresión personal o por crecer en un ambiente familiar con algún miembro que la padece.

Hagamos algo en contra de ese mal que la mayoría de la sociedad padecemos en diferentes etapas y a diferentes grados,  estoy seguro que el 99% de la población la padece o  al menos una vez en su vida le afecto.

(El ritmo de esta vida tan agitada nos conlleva a un estado, inconsciente de inconformidad).

Hagamos algo para promover las terapias,  desde etapa de primaria,  que se regule y legisle. Para que  ya sea un programa de la secretaria de salud y de la  S.E.P.  No es posible que otros  países, se recurra a terapia el 80%  de la población y en nuestro querido, México no es ni el 20% que recurre a ella. Solo cuando ya esta muy avanzada la enfermedad se recurre a terapia. Pues es una enfermedad,  tiene sus rasgos patológicos.

Casi siempre es la falta bioquímica de una hormona, una insuficiencia  en su producción natural.

-(Llamada serotonina-). Desgraciadamente los tabúes y opiniones erróneas de que "estas loco si vas a terapia."      La critica por ignorancia o mejor dicho, por falta de información, -porque nadie es ignorante- pero los prejuicios, la idiosincrasia de este país no ayuda mucho. Antes de tratar de comprender y documentarse, siempre el primer pasó es la critica, el prejuicio; que acaba siendo en perjuicio de la sociedad de esta maravillosa Naciòn.

La depresión no distingue edades,  sexo,  religión,  clase social,  raza; pero se es susceptible  cuando se desconoce el tema;  es cuestión idiosincrática, el pedir ayuda. Pero no tiene nada de malo, así como hay especialistas en Cardiología, Neurólogos; como hay un especialista en deportes, mecánica, ingeniería. Tambièn existen especialistas en la mente,  para eso son los  "psicólogos" "terapeutas" y "psiquiatras."

 Por favor hagamos algo; creo que ya es hora de cambiar algunas cosas de nuestra sociedad, y más aun esa mentalidad de creer que podemos nosotros mismos.

Siempre se necesita la ayuda de alguien, de la familia, de un profesional. pero sobretodo de "Dios".

Yo soy afortunado por que hubo gente que me quiere  me estima y ellos me comentaron lo de la terapia, hasta me pagaron mis primeras sesiones; por eso emprendo este sueño. Y es por ellos  por mi familia y sobretodo por mí pues dios esta conmigo.

                                                         

Gracias especialmente a: 

 la Revista Meretrices de la ribera de Chapala.

 http://www.meretrices.blogspot.com 

 

Esta pagina esta dedicada:      

A mis padres que los amo, respeto y admiro. 

 

 

 

 

                                     Sueños

                                                                                                             

                                                                           Por: Mario Z. Puglisi 

 

Cuando era niño nunca supe de qué sitio me salían tantos sueños. Soñaba todo el tiempo, de noche y de día. Desde luego deseaba que todo fuera diferente, que todo lo que yo alcanzaba a creer como malo desaparecía y la vida se iba convirtiendo en una sucesión de pequeños momentos de placer que se seguían unos tras de otros. Llegué incluso a creer que lo que se aproximaba estaba sujeto a un equilibrio y una justicia de orden superior. Me ha costado tanto aprender con claridad hacia dónde se inclina la balanza. Y aún hoy, en momentos de debilidad, cometo el peor de los errores que es pensar que la felicidad se construye con dinero, logros profesionales, salud y una pareja a quien querer y que me quiera. Qué errado y vulnerable es este juicio. La verdad es que en siete milenios nadie ha sido capaz de dictar la receta para la felicidad, o por lo menos una que sirva en todas las circunstancias y para toda clase de personas. Ahora sé que si la vida está llena de algo es precisamente de oportunidades pero que esto se descompensa con el hecho de que también es extremadamente injusta. Creo que el ingrediente para la felicidad, transitoria y pasajera, radica en algo que aún no hemos podido descifrar; una rara mezcla de circunstancias mediocres con la aberrante capacidad de ver las cosas como si fueran gozosas; una apropiada cantidad de anacrónicas frases célebres de oradores de pacotilla con su respectiva inclinación humana para crear ídolos y morir en el intento de imitarlos; una noticia fortuita en un día en que bastó que no faltara el agua en la regadera para tomarla con un júbilo irracional; un extraño, extrañísimo equilibrio de claros y grises cristales con los que vamos viendo, a capricho, la vida misma. A incomprendidos y mezquinos no nos gana nadie. Estamos aquí para hacer, con nuestros actos egoístas, infelices a todos los que nos rodean, incluidos, desde luego, a nosotros mismos. La cosa es que no nos damos cuenta porque la sensación de felicidad es tan grande y poderosa que las pocas veces que se nos presenta bastan para opacar todos los otros momentos amargos en los que pasamos por la existencia como si no existiéramos, en verdad.

 

Los sueños de mi infancia, todos, absolutamente todos me han abandonado. A veces me complace creer que algunos se han cumplido, pero me engaño, severamente. Nada de aquel niño queda hoy en mí. Otros sueños llegaron por asalto y me moldearon a su forma, como a todos nosotros, y tuve que someterme a ellos y al hecho de que todo cuanto he logrado en mi vida no me satisface más que en breves momentos, aún hay un vacío en mí que no sé cómo llenar; y comienzo a pensar que jamás lo sabré.

 

Tengo que reconocer las cosas como yo creo que son, es mi obligación como poeta y mi compromiso para con mi sensibilidad. No niego que la vida sea hermosa, que el cielo se extiende hasta dentro de nosotros mismos, que amar nos hace sentir casi divinos, que aconsejar, heredar, compartir, dar, recibir y resistir son cosas que nos hacen sentir muy bien… pero son tan fugaces y escasas que…

 

Sé que hay cientos más que creen que las cosas son distintas, que sí es miel sobre hojuelas y que el amor lo cura y lo resuelve todo. Esa diversidad asimilada me advierte que envejezco. Sin embargo, mi labor es callar muy pocas veces y escribir el resto de ellas…

                                                                       

Editorial Revista Meretrices

Mario Z. Puglisi 

Director.

www.meretrices.com.blogspot

 

 

                                                       ENCUENTRO

 

 

Por: Alpha y Omega

 

     Hoy al despertar me sentí algo diferente, comencé la rutina como casi siempre lo hago cuando me siento de esa manera; me dirijo al baño a lavar mis dientes y afeitarme, miro al espejo y me encuentro un tanto distinto, mi mirada es diferente, mis ojos negros hoy carecen de ese brillo que siempre llamo la atención de quienes alguna vez formaron parte de mi entorno, tengo un fugaz pensamiento y me encuentro un tanto desconcertado con la sensación de que es un nuevo “de-javu”. Recuerdo al instante sucesos de mi vida pero al mismo tiempo episodios del sueño que me envolvió cuando la nocturnidad velaba de ellos, aunque por momentos se alejo y vinieron mis fantasmas y saetas a entregarme susurros voraces junto con las pesadillas que instalaron en mí subconsciente.

 

     No les di importancia pues esta vez no interrumpieron mi encuentro con Morfeo, pero si me siento algo diferente, con un vacío el cuál no es el de costumbre; aparte siento mucho cansancio como si hubiese estado en una lucha, cosa que no recuerdo si ocurrió cuando dormía. Volteo de nuevo al espejo y veo mi rostro sin sonrisa, cosa que me dejo desconcertado, me digo una cuantas palabras alentándome pero escucho una voz muy de quedito, suave y tierna a la vez, pero no comprendí ni una sola palabra de esas frases que parece provenían de mi interior.

 

     Unos instantes después cojo mis jeans, una camisa que se que es un regalo, más no recuerdo quien me la obsequio; en la bolsa de ésta, encuentro un papel con un número de teléfono celular y un mensaje escrito por la contraparte, “llámame tu sabrás cuando es el momento de hacerlo.” Lo guardo en mi cartera y al mismo tiempo trato de reconocerle pero nada, ni la letra, ni el número me es conocido, mucho menos se quien lo puso ahí o quien me lo entrego.

 

     Bajo de mi habitación, me dirijo al comedor disponiéndome a desayunar para después cumplir con el compromiso y la rutina de mi empleo; pero antes de sentarme cuenta me doy de que es muy diferente esa que yo creía mi casa, mi hogar es otro, no es el que esta en mis recuerdos ni las paredes son del mismo color, el ambiente es distinto, los muebles, los cuadros, las fotografías -esas que me llamaron la atención- pues no estoy en ninguna de ellas; no esta mi platillo sobre la mesa como estoy acostumbrado, nadie me llama a degustar mi desayuno, y no observo a nadie a mi alrededor; dudo si estoy despierto o aun sigo dormido. Después de un breve lapso; -Segundos que me bastaron para corroborar que si estoy despierto.- No tengo hambre ya, y el tiempo apremia.

 

 

     Me dirijo hacia la puerta pero no esta donde yo recordaba, esta del lado contrario –tal parecería que todo esta al revés- tomo el cerrojo y al momento de comenzar a girarle vuelve esa voz que escuche anteriormente cuando estaba frente al espejo; Es muy parecía a la mía, pero un poco más rasposa, me dice:

 

 

--- ¿Por qué me encierras y no me dejas salir? No puedo ni hablar pues parece que ya no escuchas; si, soy yo, o soy tu, como quieras, ¿recuerdas que hace poco te cuestionabas donde te habías dejado? Que te sentías solo y perdido en ese vacío inmenso; recuerda que llegaste a la conclusión de que habías perdido a ese chico que tanto anhelabas recuperar. Púes no, te equivocas aun sigo aquí y deseo salir, recuperar mi cuerpo el cuál tu tienes y controlas a placer, hace tiempo me perdí y tu saliste; Jamás me escuchas, tu eres esa parte mía que jamás debí dejar salir.

 

Tú te equivocas como lo hacemos todos, pero en ti hay algo que parece que es con premeditación y quieres acabar con mi vida. Desde que tu estas allá y yo acá son diferentes las cosas, las amistades ya no son tantas como antes; tu derrochas el tiempo en parrandas, no te tomas ya ni un minuto para contemplar la majestuosidad del mundo, de ayudar a tus amigos ya ni siquiera lees, que decir escribir. Dañas, lastimas, hieres los sentimientos de otras personas, ya no dices frases de consuelo, ni un te quiero pronuncias. No he sentido en ese mi cuerpo la calidez de un abrazo, o sentir la fuerza de una palmada de ánimo, yo soy ese que decía desde adentro ¡Expresa los sentimientos! Haz feliz a quien te rodea, “pero tú jamás escuchas.”

 

Yo luchaba para poder salir sin embargo me encarcelaste, te rehusabas a lo que era mi deseo y mi petición; ahora te digo que no cruzaras esa puerta hasta que me entregues eso que me pertenece desde el vientre de mi madre. Yo soy el que a veces tiene actos nobles, el que ríe, tu olvidaste a hacerlo, soy muy sensible por eso no podía salir. “Pero no creas que soy débil tan solo por saber demostrar mi tristeza con lagrimas” o por haber llorado amargamente en el interior aquí junto a mi alma y no imponerme. Tú no sabes decir frases bonitas, sino todo lo contrario tu ofendes tu eres duro, fuerte pero solo en apariencia.

 

Hoy me he decidido y saldré, necesito escribir de nuevo eso que tanto tiempo reprimí por tu causa, ya ni recuerdo cuando fue la ultima vez que lo hice; piensa que te conozco tanto como tu a mi y se que esa actitud es solo una coraza que muestras para no aparentar ser débil, pero te digo que yo derrame muchas lagrimas por no ver la luz del sol ni estar sentado bajo las estrellas, pero eso es lo que hoy me da fuerzas para combatirte. Tú que eres yo, te digo que regreses a lo más escondido de mi alma, ahí en la oscuridad te quedaras para que no vuelvas a mostrar esa maldad.

 

--- ¿Pero que querías que hiciera? Si no eres así todos te pisotean, se burlan, se Aprovechan

 

--- Está bien lo reconozco, pero eso lo hace alguna gente pero no con intención, ni con dolo, tu si lo hiciste premeditadamente y te programaste como si fueras una maquina de alta tecnología, te diste mucho coraje en tu carácter pero dejaste muy dentro los sentimientos olvidándolos y mira el resultado, ésta soledad; y hoy hasta sentiste diferente tu casa que es mi hogar.

 

--- Te suplique mil veces déjame salir pero no escuchabas, yo quería tu fuerza y determinación aunado con lo que me gusta a mi que es expresar lo que sentimos, sea alegría o tristeza, yo lo hacia siempre pero tú… Ni ríes ni lloras, no hablas y lo que a mi me encanta es la palabra, el expresar, jamás escuche que dijeras un te quiero; en cambio yo me cansaba de decirlo a todos los que estaban a mi alrededor, esta decidido te quiero porque eres parte de mi o mejor dicho tu eres yo, pero no volverás a dejarme encerrado; Tú no veras mas la luz del sol, si no solamente por mi, por mis ojos.

 

     Fue una lucha interior muy dura, hacia ya años que estaba en la sombra de mi alma pero por fin lo conseguí he tomado el control y he dejado muy escondido esa parte de mi; que actuaba como yo no quería y dañó gente maliciosamente estando yo siempre observando. Ya hoy me propuse y lo conseguí, ahora a tratar de enmendar esos errores que cometí cuando no era yo, ya perdí la cuenta de cuantos años han pasado. Pero creo que podré reconstruir esa vida, esa personalidad, y sobretodo mi corazón; con una sonrisa y siempre ofreciendo mi amistad, lealtad y sinceridad, demostrando siempre mi amor y no esconder mis sentimientos nunca más; siempre con una sonrisa y dispuesto a afrontar la adversidad como pruebas que nos impone la vida o el destino, que se yo. Jamás guardare ese abrazo o ese gesto de cariño mucho menos un te amo…

 

     Regreso a mi habitación solo para observarme en el espejo nuevamente, al llegar veo que mi rostro dibuja una sonrisa, mi mirada es distinta y mis eternos ojos negros retomaron su brillo, antes de salir de casa recuerdo ese trozo de papel con un número telefónico escrito, hago la llamada; contestan y se escucha una voz tierna que me dice:

 

“Esperaba que llamaras Alejandro.”

 

---Lo se amore… Oye… ¡Te amo! ---

 

---Lo sé, pero ya extrañaba escucharlo. ---

 

--- ¿Por qué tardaste en llamar? ---

 

---Perdóname amor es que me quede dormido, pase muy mala noche.          Tuve una pesadilla muy extraña.---

 

Alejandro Ornelas.

 

 

  

 

 

El poder de la palabra..."La magia de las letras"

 

¿Por qué la mayoría piensa que la palabra no sirve de nada? Pero la palabra bien empleada, bien escrita. Es tan grande su poder con sus formas, reglas, géneros y estilos que es imprescindible su correcto uso. La expresión es un arma de doble filo. Puede conquistar y destruir. Puede crear, formar, dar, convencer o conciliar; entregar miles de emociones y sentimientos, buenos o malos. Se puede halagar o ser despectivo con ella. Me parece extremadamente terrible que se menosprecie al arte de la escritura  ¡Es una ciencia! ¿Cómo hacer entender a los incultos e incrédulos de su magia?,   que no es sólo escribir por escribir. La poesía no se reconoce como debería, la profesión de literato o poeta es muy subestimada, que decir menospreciada. ¿Que de qué sirve?, o ¿Que qué se logra? -me preguntan, -como si todo se tratara de un conjunto  de situaciones gozosas y satisfactorias, y de una manera única anteponiendo el lucro sobre todo-… ¿Para qué sirve la retórica bien empleada sino se le prostituye? si no percibo un incentivo económico. ¿Que para qué escribo? ¡Si no sirve de nada!, -me han dicho que me una a un supuesto mundo real, pero apático por la literatura, ¡que deje mis sueños!... Y las figuras retóricas y literarias me abandonan hoy, precisamente hoy  que quiero expresar lo que me entregan los sintagmas, los versos, la fonética,   la gramática, la prosa, el verso libre. ¡En fin! la palabra bien empleada, ¡embelesada!, escrita con los arrumacos de una pluma, un lápiz o un bolígrafo.

 

No encuentro metáforas oportunas para ampararles. Sólo me viene a la mente el empleo de un recurso llamado “polisíndeton”, -la figura de repetición de conjunciones,- ¿Y por qué este poeta quiere transmitir sus sentimientos? ¿Por qué no haces un trabajo normal y cotidiano? y yo pienso…y el vulgo me cuestiona, y no encuentro argumentos suficientes, creíbles y claros a sus ojos... y ellos tratan de persuadirme con el poder  de sus lerdas y burdas palabras. Pero aún más… ni me entienden, ni proponen,  sino que al contrario, sólo quieren que abandone el hábito y su magia, que desista   a sus idilios... Y las musas me dan la espalda cuando más les necesito ¡de una manera imperativa!  Para no claudicar, trato de defender a la escritura como un estilo de vida, no sólo como pasión… y ellas caprichosas me abandonan. De qué sirve saber el empleo correcto de la métrica, la rima, la cadencia, redacción y correspondencia; diferenciar entre denotación y connotación o significado y significancia; cuando precisamente ahora que trato de usarlas  justificándoles todo parece confuso. Evanescente es la sintaxis, la ortografía pierde su importancia, la lingüística se me va de las manos, el cántaro de la inspiración se resquebrajo y se mino el numen. ¿Cómo expresar y describirles lo que entregan unas simples líneas bien escritas, bien articuladas? ¿Cómo escribir un ensayo perfecto hablando precisamente de él mismo? de su estructura, ¿Cómo escribir uno que sirva para defenderle? ¿Cómo inspirarme y crear poesía? no para enamorar sino para que no perezca ella misma ¿cómo escribir una novela que prevalezca sobre los programas de televisión de dudosa calidad? ¿Cómo describo   la importancia y la magia que regalan las letras? ¿Cómo decir que si no existimos   los escritores se extinguirán los lectores? Y el cuento que estoy escribiendo… ¿si le dejo inconcluso? ¿Qué pasaría si todos los que escribimos hacemos lo mismo? ¿A dónde iría a parar la literatura? El habito a ella hace mejores humanos, concientiza, sensibiliza y amplia la perspectiva de la vida, crea criterios más amplios y vastos;  así como hace crecer nuestra autoestima y conocimiento. ¿Y por qué no? Decir  que enriquece el vocabulario y aumenta nuestra elocuencia.

 

 

 

 

Tomemos conciencia de la importancia de las letras, de la buena literatura y su correcta lectura en todos sus géneros y en cualquier etapa de nuestras vidas; lo que nos entrega… Ella no distingue de clases sociales ni edades. No diferencía la capacidad cognoscitiva o preparación académica. No sabe de religiones o razas. No le importan las ideologías, dogmas o idiosincrasia. Los idiomas y estilos ¡Le valen madre! por eso existe un género para cada uno, y miles de escritores para encontrar a nuestro autor favorito.  ¿Qué hubiese pasado si Cervantes desiste en la creación de su Quijote o qué tal   si Homero decide no escribir La Iiliada y la Odisea O Virgilio la Eneida  ¿Dante Alighieri a quién tendría como guía del infierno y del purgatorio en su Divina comedia? ¿Que sería de nosotros sin las maravillas de El llano en llamas o  Pedro Páramo de Rulfo, o sin el Sueño de navidad o el Confabulario de Arreola?   O si Allan Poe, Oscar Wilde o Shakespeare hubieran decidido tener otra profesión, nunca habríamos apreciado la belleza de sus obras; todos seriamos “un cabrón”  Lobo estepario como el de Herman Hesse. No cabe duda que sin las letras y sin los libros al igual que Gabriel García Márquez sufriría cien años de soledad… Sin literatura  “Una pinche jodida y amarga soledad”.

 

Se le debe a las letras un pódium especial, a la escritura el estudio que merece, la constancia, la devoción para madurarla, encumbrarla y llevarla al que la aprecia. Es ardua la tarea del literato, no es fácil,  tratar de no trascender él o ella en lo escrito sino dar un paso al lado para que brille por si sola. Una vez efectuado el traslado creador a creación queda sujeta como propiedad del mundo... Cuántos han hecho de sus vidas sendos monasterios solemnes y solitarios a causa de las letras; pobres, miserables pero monstruos de la literatura. Trascienden las letras incluso después de la mente que las creó. Cuántos por ahí olvidados, moribundos en su pobreza, con sus sueños de grandeza rotos; sin embargo quedaron escritos de por vida. Lanzaron al mundo lo mejor que tenían de si mismos y luego se fueron.... las letras son así, veleidosas, mañosas pero la única porción de magia verdadera que alegra el alma y la eleva.

 

Alejandro Ornelas

 

 

 

                                  ¿DE QUE SIRVE?

 

He comprendido que el juicio es la conciencia de la mente humana, es algo que hasta  la propia mente no entiende a veces. Los juicios pueden nublarse con la duda, eso atormenta la mente del ser humano, llevándose por tentaciones de sus caprichos. Haciéndolo tomar decisiones que lo llevaran al final por el camino que no quería tomar desde el principio, o haciéndole tomar decisiones que hacen mal tanto a los demás como a si mismo.

 

 

¿De qué sirve?

 

Los juicios también pueden intervenir en los sentimientos y emociones de todo humano, por naturaleza, haciéndole que dude hasta de si mismo; llevándole a un abismo de tormentos y agonías atrapados en su propia mente, de los que no podrá salir. A veces los sentimientos como el amor pueden traer buenos pensamientos como fantasías y alegrías. Pero si éste no se maneja bien, te encontraras en un mar de dudas de ti mismo. Tu juicio se nublara por las dudas del amor, por las tentaciones de la carne, dejándote llevar por ellas, hasta que te das cuenta que es demasiado tarde para corregir el mal que has hecho. En la vida el juicio nos hace dudar de ella misma. Nos hace dudar de todo lo que nos rodea, de lo que existe, de lo que no existe, de lo que se ve, de lo que no se ve, de lo que no comprendemos, de lo que si podemos hacer.. Pero toda mente tiene su propio espacio para dudar, algunos grandes, otros chicos, pero eso no lleva a nada. La duda atormenta a cualquier ser humano haciéndole dudar de si mismo, de lo que cree, de cómo vive, de su religión etc. La religión es aquella creencia que nos ayuda a ser y hacer mejores personas, haciéndole el bien a los demás, pero el juicio entra allí... Cuando era pequeño siempre me pregunte ¿como es que existe en lo que creemos? ¿Como es que existen esas historias tan fantásticas de todos esos seres inmortales?

 

En mi vida encontré a alguien que ame en mi adolescencia, recuerdo que siempre nos separábamos por motivos absurdos; pero siempre regresábamos, gracias a que  reflexionábamos acerca de lo que habíamos hecho, o como nos habíamos portado el uno con el otro. Después de un largo tiempo mi juicio se hizo débil por las tentaciones y dudas, nublándome por completo el buen camino que seguía, dando pasos fuera de lo que se les permitía a mis pies. Jamás imagine que la persona que amaba tanto la perdería por un motivo absurdo, algo  que ella creía de mí. Que me hizo dudar de lo que creía, de lo que me enseñaron, de lo que era lo mas sagrado para mi, ¿pero todo para que? la última lágrima salió de mis ojos cayendo hacia donde el destino la llevaba, captando que todo de lo que me ha pasado, no se repetiría otra vez por la culpa de cerrar los ojos o mi mente, pero sobretodo mi corazón. Perdí a esa persona, y comencé a dudar de todo lo que estaba a mí alrededor. Descubrí que tenía la maldita costumbre de dudar de todo aquello a lo que no se podía poner duda,  aquello tan sagrado para todo hombre de corazón puro. Entonces en ese momento empecé a recordar mis viejos pensamientos. Pensé que la Biblia sólo era un libro de fantasía y de alucinaciones antiguas. Dude de que la iglesia fuera el camino para llegar a donde todo hombre quería ir.  Ese mismo día empezaron a llegar cuestionamientos interminables de lo que aquí en la tierra era el Gran Reino del cielo, es decir ¿Qué tiene sentido este reino con aquel?, el mundo esta lleno de guerras y pestes que arrebatan vidas y destruyendo otras. Eso no es el reino que tanto esperábamos que fuera; política, dictadura, corrupción, ese no es el renio que quiere ver el que nos ha creado, ¿Qué caso tiene construir monumentos o portar crucifijos con él en ellos? ¿Qué caso tiene construir grandes templos en su adoración? Se supone que el reino que anhelamos ya esta entre nosotros, pero el juicio es tan débil que no tiene suficiente fuerza para captarlo en la ciegues que tiene por todo lo que nosotros los humanos hemos inventado en su nombre. ¿Qué crees tú? ¿Qué es bueno para ti y qué es bueno para los demás? Eso es lo que me pregunto yo, el juicio bifurcado solo atrae sufrimiento a si mismo, el corazón deja de latir, tus ojos dejan de ver.

 

En mi arrogancia, creé un mundo de dudas y preguntas a aquél pare el que no soy nadie ante él. Pero la duda no me abandonaba. Comencé a pensar, que todas las cosas que han pasado eran por culpa de él y de todos los que le seguían. Mí orientación fue interrumpida por árboles de corteza fina con hermosas flores rosas, parecían cerezos cayendo en mi cara con suaves caricias, mire mis manos cubiertas de sangre goteando y manchando esa tierra prometida, y lo había comprendido... Había muerto para verlo en persona. Contemplando el hermoso paisaje con un escalofrió en mi espalda, viendo con horror esa figura a lo lejos, con sudor frió y temor me acerque poco a poco, pisando los charcos de impureza en tal tierra fangosa. Esa figura cegó mis ojos llamándome con una voz tan fina, parecía de alguna mujer hermosa intentando acercarse a mí. En el suelo vi que la impureza seguía goteando y manchando aquellos pétalos tan bellos, pero no podía dejar de sangrar. Desperté en mi cama sin ninguna herida, pensando que todo había sido un mal sueño; pero debajo de mis pies sentí una suavidad que me aterrorizo. Los pétalos estaban ahí abajo, en el piso de mi habitación, ¿Qué había pasado? ¿De qué sirve ir a visitarte? Las dudas se hacían cada vez más y más pero no podía contestar ninguna por medio de mis métodos.

 

Entonces me di cuenta que el juicio era mas fuerte que yo, que él me dominaba, que yo era mi propio carcelero, en una celda de ideas y dudas ante las cuales,  no se debe dudar de lo que se supone todo hombre esta seguro de que existe;  que se debe de respetar, que deben de seguir y de obedecer, En una depresión muy fuerte aprisionado en mi cocina viendo todo objeto con horror, mire hacia el lavaplatos y vi un chichillo, lo mire detenidamente, intentando descifrar ¿por qué el cuchillo estaba ahí? ¿Por qué lo mire? ¿Por qué lo dejé ahí? El juicio estaba en contra mía, mi mente estaba muy cansada al tratar en demasía de responder a tantas interrogantes sin sentido para algunos o para él. ¿De qué sirve investigar sobre la iglesia? ¿Por qué no seguir adelante? ¿Por qué no comenzar una vida nueva? Acorralado en mis dudas, me quede ahí para estar a salvo de aquella mirada. Pero el juicio no me dejaba tranquilo, cada vez que quería salir de él para intentar reflexionar, me atrapaba con una mano de inseguridad para que yo no dejara de atormentarme con mis propios cuestionamientos y mis teorías de él. ¿De qué sirve seguir con tantas preguntas, sin que me respondan alguna?

 

Voces de terror atrapadas en mi cabeza susurrándome al oído, todo es tu culpa, todo es tu culpa; la locura me invadía en cada objeto que miraba, pero... Ese cuchillo, ese cuchillo, ¿qué tiene que ver él con mi agonía? Cada vez me hacia más preguntas ninguna se me contestaba, tantas preguntas de todos los asuntos relacionados con la iglesia que me hacían quedar cada vez mas loco. Las lagrimas de dolor por la perdida de ella recorrían mi cara, la tristeza absorbía mi corazón en un mar de rabia y odio contra el que nos había separado, pero ¿De qué sirve lamentarse?, el juicio me atormentaba más, echándome la culpa de todo lo que pasaba. La última lágrima calló al suelo cuando me di cuenta de que todo lo que había elaborado en mis pensamientos era en vano.  De qué sirve tener tantas preguntas y dudas, si ninguna se te contesta? ¿De qué sirve? Al haber perdido la batalla con mis propios pensamientos, resignado me recosté en el sillón, haciendo un intento de entrar a un mundo de sueños decente para mi. Al haber sido derrotado, ya no quise pensar en alguna otra duda acerca de aquél asunto nunca más, y terminar de una vez con este tormento. Pero aunque había admitido la derrota el juicio me seguía asediando con culpas y dudas de aquel reino al que quería entrar.

 

Dudando hasta de mí y de mi existencia me dirigí al espejo y me toque la cara,  asegurándome de que todo esto sólo era una ilusión, pero al sentir la suavidad de mi mano izquierda, me di cuenta de que todo lo que pasaba era real, me hundí en una depresión que alcanzaba el pensamiento de quitarme la vida para liberarme de este tormento. Pero eso solo me llevaría a una agonía mucho mayor a la que sufro ahora. Después de 3 meses de tanto sufrimiento ya no pude mas y decidí darle fin a todo esto, me dirigí a mis archivos y comencé a estudiar y conocer la religión cristiana, cada versículo de la palabra, cada letra, cada oración quería comprender para que todo tuviera sentido y tal vez así recuperar todo lo que había perdido. Toda la información se fue acumulando en mi mente como si la información entrara por si sola a mi cabeza. Desde la creación hasta el Apocalipsis, el libro de las revelaciones hasta el 666, el ultimo día… Cada narración que encontraba se asemejaba más a un libro de fantasía mitológica,  lo que hizo que la información me fuera insuficiente para comprender  ¿Qué tenia qué ver eso con lo que sufro? ¿De qué sirve estudiarla? y que me conteste sólo algunas dudas, si se forman 100 más de cada una Al leer tanto texto antiguo sólo me hizo llegar a una conclusión de todo esto. Mi juicio se fue aclarando poco a poco, ¡Al fin había comprendido! Recordé lo que era importante para mi y mi vida y, ahora he comprendido que la iglesia es una cosa y Dios es otra. Solamente la iglesia es su casa y nada más, no más que eso, todo lo demás es una función secundaria a que no tiene importancia para mí. Cada ser humano tiene que vivir, tiene que aferrarse a algo en que creer, debe que tomar sus propias decisiones, tiene que sobrevivir a lo que le espera en tan largo camino, pero solo el juicio te acompañara para siempre.

 

Por: Cristian Cuevas Ibarra

 

  Xx_TheGrim_xX

 

 

Redacción:

 

Alejandro Ornelas

 

 

                                       Pensaminetos suicidas

                                                                     by Stephen L. Bernhardt

 

 

Qué son y cómo luchar contra ellos.

A veces, cuando he tenido depresiones e ideas suicidas, me he esforzado en indagar la causa de mis males. En los libros que tratan del tema encontré, más que nada, información estadística sobre los suicidas, su nivel de vida o su trabajo. Los testimonios personales se limitaban al caso particular del autor y no eran de mucha ayuda a la hora de entender qué me ocurría y qué podía hacer para acabar con mi tremenda pena y dolor. Podría decirse que yo padezco una ligera manía-depresiva, a la que soy más bien propenso dados mis antecedentes familiares. Pero no voy a hablar de mí mismo. Lo que intento con este artículo es ayudar a los deprimidos, a aquellas personas a quienes les asaltan ideas suicidas, así como a sus familias, a entender mejor lo que les ocurre, y a buscar posibles soluciones.

La mayor parte de los que tienen ideas suicidas están, además, deprimidos. Los dos principales motivos por los que una persona se deprime son, en primer lugar, la pérdida del control sobre su situación vital y sus emociones y, en segundo lugar, la pérdida de toda visión positiva del futuro (desesperación). Ante la depresión y las ideas suicidas que de ella derivan sólo puede resultar eficaz una terapia que nos ayude a recuperar el control y la esperanza.

La depresión hace que nuestra visión del mundo circundante se estreche hasta tal punto que llegamos a distorsionar la realidad. Nos fijamos únicamente en los aspectos negativos de la vida, y los positivos los pasamos de largo como si no tuvieran importancia alguna o, sencillamente, no existieran. Rechazamos por estúpidas todas las opciones que se nos ofrecen para resolver nuestro problema, hasta que parece que no hay solución posible. Se nos echa encima una tristeza persistente y angustiosa que, como la muerte súbita del padre o de la madre, nos produce un dolor que dura semanas, meses e incluso años. Es como si estuviéramos atrapados en una oscura caverna sin salida, o quizás en un túnel que empieza en un dolor constante y llega hasta los mismísimos infiernos, sin posibles salidas ni hacia el cielo ni hacia la felicidad. Empezamos a creer que nada nos puede aliviar y que nuestro dolor no va a acabarse nunca. Y mañana igual, o aún peor. ¡Puede que la única solución sea la muerte!

El suicidio no soluciona nada, lo único que hace es adelantar el final sin haber encontrado la solución. No se puede decir que el suicidio sea una opción, ya que "opción" quiere decir "posibilidad de optar o elegir", y el suicido nos arrebata para siempre lo uno y lo otro. La muerte es un acontecimiento irreversible que, no sólo no elimina el dolor, sino que lo transmite a quienes nos rodean. También transmiten su dolor las personas que viven en la más absoluta soledad y se quitan la vida. Se lo transmiten a aquellos miembros de la sociedad a quienes les importa y les procupa. Por ejemplo... ¡a nosotros mismos!

Mucha gente tiene ideas suicidas a lo largo de la vida. Para casi todos se trata de una idea pasajera, después de la muerte de un ser querido, o cuando los avatares de la vida les hacen ver unas perspectivas de futuro desalentadoras. Otros, con menos suerte, pueden ser genéticamente propensos a la depresión, padecer un desequilibrio químico, o haber pasado muchas desgracias a lo largo de su vida: algo que, en suma, les conduce a la depresión. Además de éstos, hay otros que "llaman a la depresión a gritos": son los que cultivan procesos de pensamiento cognitivo irreales y aspiran en la vida a objetivos inalcanzables. Sea cual sea la causa de la depresión, cualquier persona puede verse asaltada por intensas ideas de suicidio cuando el futuro se muestra desesperanzador.

No hay ninguna clase o tipo específico de persona que pueda tener la seguridad de no albergar jamás pensamientos suicidas. Los médicos, los terapeutas y los adolescentes ocupan los primeros puestos en las estadísticas de suicidios consumados; si bien parece que en personas con firmes convicciones religiosas es más infrecuente el intento de suicidio.

 

 

LOS DESENCADENANTES DEL SUICIDIO

 

Toda vez que una persona está deprimida y con pensamientos suicidas, hay una serie de factores o sucesos desencadenantes que pueden empujarle aún más cerca del suicidio. El reconocimiento de los factores y sucesos vitales desencadenantes de renovadas ansias suicidas puede ayudar al deprimido a entender lo que le ocurre y permitirle controlar mejor sus emociones.

 

 

 

1. LA TERAPIA: SU PRINCIPIO. MÁS ALLÁ DE LA TERAPIA.

 

Las estadísticas de suicidios son especialmente altas entre los pacientes que están empezando una terapia. Al comenzar una terapia, los propios síntomas de la depresión nos llevan a pensar cosas como "esto no va funcionar" o "para qué me meto en este lío si lo mío no tiene arreglo". Además de estos pensamientos puede ocurrir que el paciente y el terapeuta no conecten o no "encajen", por así decirlo (lo cual es perfectamente explicable si se tiene en cuenta que hasta entonces habían sido dos perfectos desconocidos). El creer que una terapia no va a dar resultado, especialmente si no es la primera, tiene consecuencias devastadoras. Podemos pensar que si la terapia falla, nunca nos veremos libres de este dolor, y que no tiene ningún sentido seguir intentándolo.

 

 

 

 

¡ESTO ES IMPORTANTÍSIMO! Es especialmente trágico que, tras haber seguido un tratamiento terapéutico y haber experimentado una mejoría apreciable, el paciente se suicide. ¡Y sin embargo ocurre! La depresión es un fenómeno intermitente, es decir, puede aparecer y desparecer sin previo aviso, a veces en cuestión de instantes. Al deprimido que se siente eufórico y, por fin, puede imaginarse un futuro sin depresión, cualquier contratiempo le provocará automáticamente una huida hacia la respuesta condicionada: las ideas de suicidio. Al pensar que vuelve de nuevo el intenso dolor de la depresión, nos hundimos, con lo que se refuerza el impulso suicida. Los desencadenantes de este nuevo episodio suelen ser los mismos que influyeron en la primera depresión. Después de la terapia hay cosas que pueden desencadenar de nuevo los impulsos suicidas: por ejemplo el verse de nuevo expuesto a malos tratos familiares, tener que aguantar a un jefe mezquino, sentirse incapaz de vencer una adicción, tener una imagen inadecuada de uno mismo, los problemas financieros, etc...

Sin embargo, ¡hay un lado positivo en todo esto! Los impulsos suicidas no tienen por qué arrojarte de nuevo al infierno de la depresión. Tampoco implican necesariamente que la terapia haya ido mal, o que haya que volver a empezar desde el principio. Saber reconocer los acontecimientos vitales que desencadenan estos nuevos impulsos suicidas puede ayudar a comprenderlos en cuanto aparecen y a tener la certeza de que es posible eliminarlos. El pánico que produce la reaparición de los pensamientos de muerte y suicidio durará muy poco si no se les permite adueñarse de la mente. Hay que acudir al médico, a un amigo o a algún centro de apoyo y ayuda; el caso es hablar con alguien y contarle lo que ocurre. Lo único que necesita el enfermo en esta fase de la enfermedad es tiempo. Sin duda alguna los pensamientos negros desaparecerán en cosa de dos días, ¡o menos!

 

 

2. LAS VACACIONES

 

Cuando los impulsos suicidas se han convertido en la única respuesta condicionada ante el estrés y los contratiempos, puede ocurrir que el encontrarse con determinadas personas o frente a determinados acontecimientos provoque un retorno a la depresión y a las consiguientes ideas de suicidio. Durante las vacaciones, por ejemplo las Navidades, los Carnavales, la Semana Santa, o el Día de Acción de Gracias (según las culturas), es normal volver la vista atrás y recordar todas las penas de nuestra vida. El hecho de ver disfrutar a los demás puede hacernos pensar que estamos excluidos de la alegría y que ya nunca más podremos pasárnoslo bien. La reacción ante la alegría ajena en períodos festivos es, normalmente, buscar un refugio donde escondernos o, sencillamente, enfadarnos. Lejos del barullo, buscamos escondernos en un cuarto entreteniendo a un niño pequeño, o quizás nos escabullimos de la fiesta con la excusa de tener que arreglar algo en el jardín de la casa o donde sea; la cuestión es esconderse y que no nos vean, para así evitar conversaciones que nos hagan recordar el dolor y la pena. Hay que evitar cosas como que la "tía Carmen" (o cualquier otro, incluso un desconocido), se acerque solícita a preguntarnos si por fin tenemos trabajo, o si ya se han acabado los trámites del divorcio... o cualquier otra cosa que así, de sopetón, nos arroje de nuevo a la tristeza y al dolor de la depresión, y a pensar en el suicidio. O a lo mejor resulta que un pariente comprensivo viene a preguntarnos con todo su cariño: "Pero hombre, ¿qué es lo que te pasa?"; y se esfuerce en alegrarnos y sacarnos del caparazón, y claro, si le contestamos con un exabrupto siempre habrá alguien que diga o piense: "Éste (o ésta) siempre anda haciendo daño a los que le quieren". Es una pena, pero vamos por ahí contagiando la depresión a los demás.

 

 

3. LOS ENEMIGOS

 

En nuestra vida hay auténticos enemigos (el jefe que nos agobia, el cónyuge o pareja desconsiderado, o ese tío pesado que no deja de darnos la tabarra), que en ocasiones pueden dar pie, de nuevo, a las ideas suicidas. Además, cuando alguien conoce a un deprimido por primera vez, es fácil que se dé cuenta de su estado o, de una u otra manera, lo adivine. A lo mejor se trata de un proceso subconsciente mediante el cual percibe una serie de señales, tales como la postura que adoptamos, los gestos faciales, la actitud general... que le llevan a una reacción brusca y violenta, absolutamente inexplicable e improcedente dadas las circunstancias del momento. Este tratamiento injusto deja al deprimido totalmente perplejo y, seguramente, pensando cosas como "qué injusto es el mundo" o "menudo asco de vida". Otros, compasivos, sienten lástima del deprimido y, al no saber expresarla adecuadamente, se comportan de manera inapropiada y provocan situaciones embarazosas. Y, por último, nunca falta el que anda por ahí buscando gente con la moral baja para aprovecharse de ellos y mostrar una superioridad que satisfaga a su maltrecho ego. ¡Ánimo!, a medida que la depresión va desapareciendo, también desaparecen las reacciones de este tipo, ¡por completo!

 

 

4. FENÓMENOS NATURALES

 

La influencia de los fenómenos naturales sobre el ánimo del deprimido es extremadamente importante, sobretodo cuando la depresión empieza a remitir. Los frentes fríos de avance rápido, la luna llena y la luna nueva, los cambios estacionales y la escasez de horas de Sol en invierno, producen en el deprimido un estado de ansiedad. El riesgo es aún mayor cuando se da el avance rápido de un frente frío dos días antes de la luna llena. Esto no es ninguna tontería, ni mucho menos una superstición de la que no hay que hacer ni caso. Hollywood ha conseguido que nos tomemos a risa eso de la influencia de la luna sobre la mente. Cuando hablo de esto con gente que no lo ha experimentado en sus propias carnes, al momento se les dibuja una sonrisa burlona en la cara y ya da igual todo lo que diga yo a continuación, como si fuera un idiota que no sabe lo que dice. Lo cierto es que la depresión nos retrotrae a un estado emocional más simple y primitivo. Las emociones son más primarias y por eso somos más sensibles a los cambios producidos en el entorno natural o en el propio cuerpo. Se pueden prever los períodos de mayor riesgo en las fases bajas de los ciclos biológicos (por ejemplo durante el ciclo menstrual de una mujer; sin olvidar que los hombres también están sometidos a los altibajos de un ciclo emocional mensual).

 

 

Nadie ha encontrado hasta ahora una correlación estadística entre el número de suicidios y la luna llena, por la sencilla razón de que la luna llena no causa ningún suicidio. Lo que hace la luna llena, como los demás fenómenos naturales antes referidos, es producir un estado de mayor ansiedad que agudiza los síntomas depresivos y que, como consecuencia, incrementa el impulso suicida. El riesgo de que alguien se suicide, o lo intente, es mayor durante la semana inmediatamente posterior a la luna llena, a medida que la depresión exacerbada y los consiguientes pensamientos suicidas empiezan a cobrarse sus víctimas.

 

Es decir, a veces, la explicación de persistentes pensamientos suicidas, fases maníacas que rozan el puro pánico (y que de nuevo nos lanzan al abismo de la depresión), o el empeoramiento de una depresión... se encuentra en uno de esos calendarios que, junto con los días, indican las fases lunares. Naturalmente, el conocer la causa de este retroceso no lo impide, pero por lo menos nos queda el consuelo de entender lo que pasa y de saber que desaparecerá en un par de días, o incluso menos, ¡y así ocurre!

 

 

5. LAS ADICCIONES

 

La nicotina, la cafeína, el alcohol, las drogas ilegales, el abuso obsesivo de la comida, así como algunos medicamentos... ejercen una influencia perniciosa sobre el deprimido. Es muy corriente creer que en cuanto se domine la adicción, terminará la depresión. Esto puede ser cierto en algunas ocasiones, pero ¿y si los esfuerzos por vencer la adicción son en vano?; efectivamente, el fracaso puede hacernos empeorar e imposibilitar, no ya vencer la adicción, sino que ni siquiera lo intentemos. Lo cierto es que la depresión y la adicción son fenómenos distintos y perfectamente separables. Una vez dominada la depresión será más fácil intentar controlar la adicción, sea cual sea, desde una posición de fuerza y no de debilidad depresiva.

 

 

 

 

6. FANTASÍAS DE MUERTE

 

Hay gente que, cuando las cosas vienen mal dadas y no pueden soportar más el estrés y el dolor causado por una situación traumática, se consuelan imaginándose que están muertos. La fantasía puede empezar con la imagen de la propia familia y amigos, alrededor de la tumba, llorando desconsoladamente y lamentándose. La multitud de gente que acude al funeral es una buena prueba de cuánto nos querían y admiraban. El precio ha sido alto: la propia vida; pero por fin pueden comprender lo mal que nos ha tratado este mundo, por fin nos toman en serio y se dan cuenta de que nuestra tremenda pena era real y no simulada. Esta fantasía puede presentarse en otra variante: que hemos fingido suicidarnos y nuestros seres queridos están en el hospital, alrededor de la cama, y por fin se enteran de lo insoportable que nos resultaba la pena de vivir.

 

 

Los más peligroso es que si uno se acostumbra a fantasear sobre la propia muerte, como mecanismo de escapatoria ante la pena de vivir, la fantasía puede llegar a adquirir el carácter de respuesta condicionada en períodos de crisis o de un mayor estrés. La muerte puede convertirse en un pensamiento reconfortante, hasta tal punto que el temor a la vida llegue a parecernos más horrible que el temor a la muerte.

 

 

7. ¡ACABEMOS DE UNA VEZ! (EL ATAQUE MANÍACO)

 

Los enfermos bipolares o maníaco-depresivos (que van alternando cíclicamente entre la manía eufórica y la depresión) deben poner el mayor interés en identificar los factores que afectan a su estado de ánimo y pueden cambiarlo de signo. Algunos de estos enfermos pueden autocontrolarse en las fases de euforia, otros, sencillamente, no pueden. Bien, pues tanto los claramente maníacos como los que parecen no haber perdido el control, corren un gran riesgo cuando, en un revés de la fortuna, sus aspiraciones un tanto irreales y fantasiosas se transforman en sinsabores. Los cambios de estado de ánimo pueden ser bruscos e inesperados y, en cualquier caso, peligrosos. En cuestión de instantes se puede pasar del estado eufórico al depresivo, con una fuerte inclinación al suicidio.

 

 

LA VISIÓN DEL FUTURO

 

La parte consciente de la mente humana es, sobre la faz de la tierra, la única entidad capaz de abstraer el futuro y formarse un concepto del mismo. Una de las principales fuentes de motivación en la vida humana es, precisamente, la necesidad real de formarnos una idea positiva del futuro. Esta necesidad va más allá nuestra propia condición de mortales, de manera que nos permite contemplar una continuación de la vida después de la muerte. Nadie quiere creer que la muerte es el fin de todo. Los creyentes ven cumplidos sus anhelos en el Cielo, última morada en compañía de Dios; otros creen en la reencarnación; hay quien piensa que simplemente pasamos a otra dimensión, con lo que resuelven el problema de creer en Dios. A otros les basta con la permanencia de su obra, o con la perpetuación genética en sus descendientes, para tener el convencimiento real de que la muerte no acaba con todo.

 

 

De todas formas, los que no se preocupan por el más allá necesitan asimismo formarse una idea positiva del futuro, aunque sólo sea a corto plazo. Esta idea del futuro es la que nos hace levantarnos cada mañana y enfrentarnos al nuevo día. En la adversidad y cuando nos vemos atenazados por la rutina, sacamos fuerzas de flaqueza para resistir y aguantar, pensando que quizás más adelante las cosas vayan mejor. La anticipación del futuro es lo que predispone al organismo para el acto sexual, es lo que nos mueve a amasar dinero y poder, a comprar un número de lotería o a fijarnos metas y aspirar a una vida mejor. Todos anticipamos acontecimientos futuros, hasta esos "barrigones cerveceros" que se pasan todo el día tirados en el sofá delante de la tele tienen un futuro "ilusionante": la programación televisiva, o el eructo que se van a echar después de calmar la sed con otra botella de cerveza. Todos necesitamos ilusiones: en cuanto perdemos las esperanzas de que el futuro nos guarde nada positivo, en cuanto desesperamos de que el dolor que sentimos jamás llegue a alcanzar consuelo, entonces, por regla general, caemos en la depresión.

 

 

CONCLUSIÓN

 

El que llega a comprender lo que le está pasando ha dado un paso de gigante para recuperar el control sobre su vida y sus emociones. Pero la curación definitiva es imposible mientras dure la depresión. Lo que recomiendo encarecidamente a quienes padecen una depresión y tienen ideas de suicidio es que busquen ayuda. Hoy en día existen una serie de fármacos bastante efectivos contra la depresión; por otra parte es muy necesario el tratamiento terapéutico para comprender lo que nos ocurre y poder así vivir la vida controlando las emociones.

 

 

Este texto lo escribí sentado en una cornisa, contemplando ante mis ojos un abismo infernal. Me debatía entre la irresistible necesidad de saltar y acabar de una vez con todo y la angustia de tener que ganar las fuerzas suficientes como para recuperar el control sobre la vida y las emociones. Hice un esfuerzo colosal para representarme el futuro: un futuro en el que yo estuviera presente. Espero que lo que he aprendido con la experiencia en carne propia y con el dolor de mi corazón te sirva de consuelo en tu pena. Saber qué es lo que te está ocurriendo y por qué motivos, puede ayudarte a recuperar una idea positiva del futuro, un futuro que nos incluya a los dos, a ti y a mí.

 

Copyright 1996-2007 Stephen L. Bernhardt.

 

 

                       PROMUEVE LA DONACION DE ORGANOS.                       

  "PODRIAN SALVAR UNA VIDA."

 

 ESTA ES LA CANCION QUE ESTA DE FONDO, EN LA PAGINA.

 THE WATER IS WIDE

(TRADICIONAL)

The water is wide and I can't cross over
Neither have I wings that I could fly
Build me a boat that can carry two
And both shall row my love and I.

There is a ship and it sails on the sea
Loaded deep as deep can be
But not as deep as the love I'm in
I know not if I sink or swim.

I leaned my back up against an oak
Thinkin' it was a trusty tree
But first it bent and then it broke
Just like my own false love to me.

Oh love is gentle, love is kind
Gay as a jewel when first it's new
But love grows old and waxes cold
And fades away like some morning dew.

The water is wide and I can't cross over
Neither have I wings to fly
Build me a boat that can carry two
And both shall row my love and I. 

 

 

TRADUCCION.

 

EL AGUA ES AMPLIA

(TRADICIONAL)

Construire un barco que pueda llevar a dos
Y ambos sentiran mi amor y a mi.

Hay un barco y navega en el mar
Cargado profundo tan profundo puede ser
Pero no tan profundo como el amor en el  que estoy
No sé si hundirme o nadar. 

He apoyado mi espalda contra un roble
Pensando "que era un fiel árbol
Pero entonces fue doblado y se rompió
Al igual que mí falso amor a mi.

Oh¡ el amor es suave, el amor es benigno 
joven como una joya cuando se es nueva
Pero el amor crece viejo como ceras frías
Y se desvanece al igual que algunos de rasgos de rocío por la mañana.

El agua es amplia y no puedo cruzar
Tampoco tengo alas para volar
Hay un barco y navega en el mar
Cargado profundo. tan profundo puede ser
Pero no tan profundo como el amor en el  que estoy
No sé si hundirme o nadar. 

He apoyado mi espalda contra un roble
Pensando "que era un fiel árbol
Pero entonces fue doblado y se rompió
Al igual que mí falso amor a mi.

Oh¡ el amor es suave, el amor es benigno 
joven como una joya cuando es nueva
Pero el amor crece viejo como ceras frías
Y se desvanece al igual que algunos de rasgos de rocío por la mañana.

El agua es amplia y no puedo cruzar
Tampoco tengo alas para volar
Construire un barco que puede llevar a dos
Y ambos sentiran mi amor y a mi.Construire un barco que puede llevar a dos
Y ambos sentiran mi amor y a mi.


El agua es amplia y no puedo cruzar
Tampoco tengo alas que puedan volar
Construire un barco que puede llevar a dos
Y ambos sentiran mi amor y a mi.

 


 

 

¿CÓMO INTERRUMPIR LOS PROCESOS MENTALES NEGATIVOS?

 

(Ejercicio mental para levantar el ánimo)

                                                                  por ©Stephen L Bernhardt-1998

 

 

 

 

 

Nota importante:

 

En los Estados Unidos de América se dan más de 17 millones de casos de depresión al año. De entre ellos, menos de un 30% llega a buscar ayuda. En los Estados Unidos vienen a suicidarse más de 30.000 personas al año. De entre ellos, una gran mayoría no acudió a ver a un médico. En este artículo nos proponemos que los millones de deprimidos que aún no han buscado ayuda sepan que NO ESTÁN SOLOS. Hay mucha gente dispuesta a hacerles caso y ayudarles.

 

Con esto queremos decir que no es imposible buscar ayuda en la depresión, pero atención: hay que evitar el autodiagnóstico. El ejercicio que aquí proponemos no puede en ningún caso sustituir a una buena terapia. El uso indebido de la Interrupción del Proceso Mental Negativo puede resultar perjudicial; pero aún lo es más la depresión que no recibe tratamiento. Infórmese, acuda a algún centro donde le puedan brindar apoyo, solicite la ayuda de un médico, un psicólogo o incluso un sacerdote.

 

En este artículo se describe un ejercicio mental para levantar el ánimo. Todo él está basado en las teorías expuestas en "The relationship of the conscious and the subconscious mind" ["Las relaciones de la mente consciente e inconsciente"]. Este ejercicio no debe considerarse como una terapia de la depresión, dado que las terapias son procedimientos mucho más completos que, entre otras cosas, deben incluir: una exacta identificación del tipo de depresión, un programa de actuación basado en dicho diagnóstico y, finalmente, una serie de directrices acerca de los cambios necesarios para llevar una vida más normal, sin depresiones, después de la terapia.

 

La Interrupción del Proceso Mental Negativo despliega su mayor efectividad en aquellas personas que sufren una depresión severa con serias ideas de suicidio. La eficacia del procedimiento depende de que se ponga el máximo interés en su ejecución y de que no se introduzcan cambios en lo que aquí se describe. ¿Por qué advertimos esto? Muy sencillo, porque el enfermo monopolar suele poner muchos "peros" al proceso ("Bueno, bien, lo voy a hacer, pero..."), y pasa por alto muchos de los conceptos presentados, de manera que lo poco que queda no sirve de nada. Por eso decimos que "no llega". El maníaco-depresivo, por su parte, tiende a "pasarse de la raya": a añadir cosas ajenas al procedimiento en alguno de los pasos y, en definitiva, a exagerarlo todo hasta tal punto que llega a ser contraproducente.

 

En suma: hay que ceñirse al programa tal como es y tener muy en cuenta las advertencias antedichas.

 

Otra advertencia: no hay ninguna posibilidad de fracaso en este ejercicio; es imposible que salga mal. Si alguien lo intenta de buena fe, tomándose en serio las ideas presentadas y, después de todo, comprueba que sigue con el ánimo tan alicaído como antes, no por eso se puede decir que haya fracasado o que tenga que desesperarse: sencillamente ha dado un paso más en la búsqueda del remedio de su depresión, o por lo menos, de un alivio que le haga la vida algo más llevadera.

 

No se puede hablar de fracaso cuando el deprimido, después de realizar este ejercicio, se da cuenta de que necesita un tratamiento terapéutico y, más adelante, con la ayuda médica necesaria, se convence de que determinados medicamentos, por sí solos o en combinación con una terapia intensiva, le pueden resultar beneficiosos.

 

La Interrupción del Proceso Mental Negativo es muy simple (casi podríamos decir que es una verdadera simpleza), cualquier persona puede ponerla en práctica sin mayores problemas. La idea no es nueva, de hecho sus raíces se remontan al admirable pensamiento de la Antigua Grecia; tampoco resultará extraña a quienes estén familiarizados con la Biblia. Además, sus principios se aplican en ciertas terapias modernas. En el modelo que aquí presentamos se han introducido una serie de cambios fundamentales que afectan, por un lado, a los principios lógicos sobre los que se sustenta y, por otro, a la propia técnica o forma de aplicación.

 

 

¿QUÉ OBJETIVOS PERSEGUIMOS?

1. No vamos a intentar resolver de un plumazo los problemas de nuestra vida, ni los que son producto de la depresión o la manía. Al menos por esta vez. Lo que sí vamos a intentar es protegernos, durante un breve período de tiempo, de las emociones negativas resultantes de dichos problemas.

 2. Vamos a recuperar el control sobre nuestras emociones.

 3. Vamos a protegernos de la desesperación y de las ideas de desolación en relación con el futuro.

 4. Vamos a disminuir y debilitar de forma sustancial las ideas de suicidio.

 

 

¿CÓMO FUNCIONA LA INTERRUPCIÓN DEL PROCESO MENTAL NEGATIVO?

El objetivo de nuestro ataque son los pensamientos que el subconsciente envía a la mente consciente, debido a la gran intensidad de las emociones negativas asociadas a problemas pendientes de resolución. Con esta técnica se estrangula, en cuanto aparece, el pensamiento automático generado por el subconsciente.

 

Los pensamientos e ideas de suicidio, rabia, desesperación, degradación propia, los traumas emocionales del pasado, las imágenes de un futuro negro... todo ello se aniquila y suprime en el momento de su aparición en la mente consciente. ¿Por qué? Pues porque la persona que, en estado depresivo, permite la entrada de semejantes pensamientos en la mente consciente, irremediablemente los reforzará e intensificará. Y el intelecto no podrá hacer nada por evitarlo. Si llevamos un tiempo intentando librarnos de las emociones negativas, siempre de manera infructuosa, no cabe la menor duda de que con cada fracaso la emoción negativa habrá salido reforzada y, el subconsciente, dispuesto a seguir enviándola como si tal cosa.

 

Debemos recalcar que, con este ejercicio, no nos proponemos resolver los problemas de nuestra vida, ni los que son producto de la depresión; de hecho, no permitimos que ningún pensamiento relacionado con dichos problemas llegue a permanecer un solo instante en la mente consciente. Lo primero que debemos expulsar enérgicamente del consciente -en el mismo instante de su aparición- es cualquier idea o pensamiento que tenga que ver con el suicidio. Pero, ¿cómo se puede hacer esto? Muy sencillo: los pensamientos negativos que se me ocurren a mí los devuelvo al subconsciente -en el mismo instante de su aparición- con un firme grito interior: ¡FUERA! De hecho, con el paso del tiempo, he llegado a sustituir la palabra "fuera" por una especie de gruñido salvaje, igualmente amedrentador. Entonces dejo la mente en blanco. Si el pensamiento negativo reaparece, lo vuelvo a expulsar más enérgicamente aún. La palabra "fuera" ha de resonar con una intensidad tal, que ponga de punta los pelos de la nuca, y te haga sentir un escalofrío en la columna vertebral. Lanza esa idea de suicidio al subconsciente; y, como si de una venganza se tratara, intenta arrojarla con una intensidad equiparable o mayor que la emoción negativa que te hizo sentir en el pasado.

                                           

 

  Di en tu interior,

 

"¡FUERA!" ¡GRÍTALO SI HACE FALTA!

"¡FUERA!" "¡Yo no me merezco esto!"

"¡FUERA!" "¡Quie-ro-con-tro-lar-me!"

"¡FUERA, FUERA Y FUERA!"

Descarga en tu orden toda la energía de tu rabia. Dirige toda la fuerza de tu desesperación contra la misma depresión de la que nació.

"¡FUERA!" "¡QUIERO VIVIIIR!"

A continuación, o quizás a la vez, empiezan a detenerse en su carrera los pensamientos relacionados con los problemas de la vida o los que ha generado la depresión.

"¡Merezco la muerte!" "¡FUERA!"

"¡Nunca encontraré trabajo!" "¡FUERA!"

"Si al menos hubiera..." "¡FUERA!"

"Ese hijo de puta que..." "¡FUERA!"

"Lo que a mí me ha deprimido es..." "¡FUERA!"

"Nunca superaré este dolor" "¡FUERA!"

"Pero es que..." "¡FUERA!"

 

Hay que seguir así por lo menos durante un día completo. Desde el primer despertar hasta el sueño de la noche siguiente se ha evitado el refuerzo de todo pensamiento negativo, ¡ni uno solo ha sobrevivido más de un instante! El momento clave será justo antes de caer dormido esa primera noche. Los resultados de este ejercicio empiezan a notarse durante la fase "REM" ( "rapid eye movement" o fase de movimiento ocular rápido) del sueño. Hemos evitado reforzar todo pensamiento negativo durante 24 horas seguidas; quizás por primera vez desde hace años. El "trabajo", por así decirlo, que realiza el cerebro después de este primer día es fundamental para el buen éxito de este ejercicio mental para levantar el ánimo.

 

El esforzarse por resolver los problemas es, qué duda cabe, muy positivo; sin embargo, el intentar resolver los problemas en estado de depresión no hace sino multiplicarlos. A mí me ha ocurrido ponerme a pensar en la solución de un problema y, al encontrarla, imaginarme su puesta en práctica y los beneficios que me reportaría. A continuación se me van ocurriendo los motivos por los que es bastante improbable que llegue a funcionar... para terminar más deprimido que al principio. Y todo esto sin necesidad de salir de mi cuarto. Es decir, en cuanto creamos tener una buena idea y pensemos que sería positivo darle vueltas y solucionar algún problema, en ese mismo momento debemos retenernos -y más aún si nos encontramos en una fase maníaca. Durante un par de días vamos a trabajar en el campo de las emociones, no en el de los problemas.

 

¿Qué ocurre cuando se han empleado técnicas similares con anterioridad y los resultados han sido de naturaleza variable, más o menos positivos? Puede ser que, en intentos anteriores, el escaso entusiasmo con que se acometieron y el carácter intermitente de su aplicación dieran lugar a resultados muy limitados. Si, por ejemplo, encontramos algún procedimiento mental efectivo en un libro de autoayuda o, quizás, en una sesión de terapia, puede que, durante un breve período, nos encontremos mejor; pero la depresión, por su propia naturaleza expansiva, pronto ahoga cualquier sentimiento de bienestar y nos vuelve a empujar al punto de partida. Con una o dos horas de terapia por semana, aun cuando se completen con ejercicios en casa, queda muchísimo tiempo libre para que vuelvan a atormentarnos los pensamientos negativos y las ideas de suicidio.

 

EL PENSAMIENTO POSITIVO

Con mucha frecuencia se ha pretendido que la autoafirmación positiva sirva de complemento a ejercicios de modificación del estado de ánimo. Sin embargo, en estado depresivo, la autoafirmación resulta contraproducente, y se reduce a un mero intento de engañar al subconsciente. La autoafirmación positiva es un intento de meter como sea, a empujones si hace falta, pensamientos positivos en el subconsciente. Ni que decir tiene que el subconsciente no responderá jamás a semejantes intentos. Basta con pensar en la rabia y la desesperación que siente cualquier deprimido cuando le dicen eso de que intente "ver el lado bueno de las cosas", o lo de que "Dios aprieta pero no ahoga" etc. Recuerdo una vez que, encontrándome muy mal, estaba haciendo a toda prisa las últimas compras de Navidad (y ya debía ser el 26 de Diciembre), pasé al lado de una librería con muchos anuncios de un libro titulado "If Life is a Bowl of Cherries, Why Am I Always in the Pits" ["Si la vida es como un cesto de cerezas, por qué siempre me tocan los huesos"], de la autora Erma Bombeck. Ese título desencadenó una reacción de furia en mi mente, sentí que me iba a explotar la cabeza; ¿cómo que la vida es un cesto de cerezas? ¿un cesto de cerezas?!!! - ¡LA VIDA ES UN CESTO DE M..., ESO ES LO QUE ES!

 

Eso es lo que dije y repetí una y otra, y otra, y otra vez. Si uno cree estar metido hasta el cuello en un montón de materia fecal, ¡a qué viene nadie a hablarle del perfume de las rosas!

¡UN PENSAMIENTO NEGATIVO NO PUEDE SER ANULADO POR UN PENSAMIENTO POSITIVO!

 

 ¿Por qué? Veamos: el cuerpo tiene receptores sensoriales capaces de captar la sensaciones de calor, frío, presión... y dolor. La sensación de un dolor intenso, por exigencias naturales de supervivencia, pasa por encima de cualquier otra. Imaginemos esta situación: una persona está tranquilamente haciendo el amor con su pareja en la intimidad de su propia habitación, de repente, sin saber cómo ni por qué, un tigre le agarra por el trasero... ¿qué placer puede sentir? De igual manera actúa un dolor intenso, o la anticipación de un dolor intenso (el miedo), pasando por encima de cualquier otra sensación y bloqueando todo pensamiento positivo mientras dura.

 

Todo deprimido sueña con poder sentir de nuevo el efecto de las endorfinas, sustancias de las que dependen sensaciones de alegría, amor, placer, satisfacción... y con la vuelta de las ilusiones. Y lo cierto es que ninguna de estas cosas ha desaparecido: siguen potencialmente activas en nuestro interior, sencillamente no sabemos cómo ponerlas en marcha. Pero después de uno o dos días de supresión sistemática de todo pensamiento negativo, utilizando el procedimiento antes descrito, es posible que el subconsciente envíe algún pensamiento positivo a la mente consciente. Puede ser algo así como "Pues igual merece la pena seguir haciendo este ejercicio...", o, por ejemplo "Quizás mañana me encuentre un poco mejor". Estos sí que son pensamientos positivos generados desde el interior. Estos son los pensamientos a los que uno debe aferrarse y reforzar a toda costa. ¡Adelante con ellos! En suma: no hay que meter el pensamiento positivo a empujones en el subconsciente, como antes decíamos, sino que debe surgir espontáneamente como respuesta al ejercicio antes descrito.

 

Pero ¡Atención! Aquí se corre un grave peligro. Cuando empiezan a llegar los primeros mensajes positivos, podemos sentir cierta satisfacción; pero este pequeño rayo de esperanza será muy pronto ahogado por los consabidos pensamientos del tipo "sí, pero...", en los que si bien se reconoce que ha habido algo bueno y positivo, no por ello deja de ser muy poco, muy tarde y totalmente insignificante al lado de los tremendos problemas que nos amargan la vida. Si permitimos que ocurra esto, pronto se apagará nuestro rayito de esperanza ante la imponente fuerza de todo lo negativo y malo que hay en nuestra vida. Sin duda alguna, se apagará.

 

 

EL FUTURO. HAY QUE CENTRARSE EN LO INMEDIATO

Durante el breve período de aplicación de este ejercicio, el futuro debe reducirse a los dos días siguientes. Las ideas de suicidio ya las hemos eliminado, con lo que hemos conseguido no reforzar el impulso suicida. Eliminemos también todo pensamiento referente al futuro. No se trata de autoconvencernos de que no existe, ni mucho menos. Tampoco se trata de engañar al subconsciente acerca de lo negras que resultan las expectativas de futuro. Se trata, simplemente, de evitar que las emociones negativas asociadas con el futuro salgan reforzadas. El futuro no debe ir más allá de la ducha caliente o del relajante baño de dentro de un ratito. Y una vez dentro de la bañera, o en la sauna... la mente sólo se ocupa de lo inminente, nada más; y el futuro consiste únicamente en esa sensación agradable que se siente después de un baño reconfortante en el que, además, no ha habido emociones negativas. Así debemos actuar durante un par de días, pensando en ese plato especial que haremos para la comida, o en ese libro que nos apetece leer... O, según los casos, en hacer algo de ejercicio.

 

No pretendo hacer creer al lector que sé lo que es vivir en la más completa soledad, o estar a punto de morir, o preso en una cárcel... lo que sí puedo decir es que he llegado a estar muy cerca del suicidio, tan alicaído que el mayor esfuerzo que realizaba durante semanas enteras era oír el ruido de mis tripas. Ya sé que muchos estarán cansados de oír aquello de que "cada día tiene su afán". Por supuesto, para los que creen en Dios y en la vida eterna, el futuro se presenta más esperanzador; pero el dolor que padecemos en la Tierra -sea físico o mental-, puede hacernos olvidarlo todo, incluso la felicidad eterna en el Cielo. Hay muchos males inevitables que no podemos cambiar, pero sí podemos cambiar la respuesta emocional que demos a lo que nos está pasando ahora o nos llegue a ocurrir en el futuro. La Interrupción del Proceso Mental Negativo puede ayudarnos precisamente a eso: a que "cada día tenga su afán"... de mejorar las cosas.

 

El objetivo de este ejercicio es alcanzar -junto con una cierta sensación de orgullo y alivio- la idea de que el futuro no es tan negro como parece, y que es posible que alguna vez algo vaya bien.

 

 

EL PASADO... ¿QUÉ PASADO?

Lo mejor que se puede hacer con el pasado es seguir estas indicaciones: 1) Borrarse las huellas dactilares con papel de lija, 2) hacerse la cirugía estética, 3) quemar el currículum vitae... ¿Quizás demasiado drástico? En ese caso se puede seguir otro plan: hacer con las cosas del pasado lo mismo que se hizo con el futuro. Es cierto, el pasado está ahí y nada puede cambiarlo, pero durante dos días no vamos a permitir que ningún recuerdo negativo del pasado llegue a la mente consciente. Es posible que esto requiera tanta energía como la que necesitamos para deshacernos de los pensamientos suicidas... pero ¡merece la pena! Durante dos días vamos a vivir en el presente, aquí y ahora, sin que nos agobie un futuro incierto ni nos atormenten los recuerdos del pasado. Vamos a negarnos a reforzar las emociones negativas, vamos a darnos un respiro porque, la verdad, ya nos lo íbamos mereciendo.

 

LA RABIA Y LA DESESPERACIÓN

Pero ¿de dónde saco yo las fuerzas? Ya no me quedan; la rabia y la desesperación que siento me han dejado exhausto -tanto en lo físico como en lo emocional. Empecemos con la rabia. Si hacemos caso a la sabiduría popular, es mejor desahogarse cuando se está enfadado, no vaya a ser que vayamos acumulando rabia en el interior hasta que un buen día explotemos. Desde luego las dos alternativas son malas, con las dos se refuerza la emoción negativa de manera que, si vuelve a aparecer el estímulo desencadenante, sin duda responderemos con igual o mayor rabia. Me gustaría apuntar una tercera posibilidad de respuesta para cuando se nos dispara la rabia. Estoy absolutamente convencido de que es posible trasladar la fuerza de la rabia contra un objetivo distinto del agente que la provocó. Es más, creo que la respuesta al sentimiento de rabia puede tomar una forma que no sea necesariamente más rabia. Pongamos un ejemplo. Imaginemos que voy conduciendo por la carretera a una velocidad más o menos aceptable de unos diez o doce km./h. por encima del límite permitido. Entonces aparece en el retrovisor un coche a toda velocidad que me adelanta como una exhalación. Lo va conduciendo una señora que, nada más adelantarme, pisa el freno obligándome a mí también a una brusca frenada, con volantazo incluido, para no empotrarme en su coche. Me enfado, me pongo como una furia, y hago algo que (por supuesto) nunca había hecho antes: la adelanto y le hago un conocido gesto obsceno con el dedo. Y en cuanto paso la vista de mi dedo a la cara de esa boba, vieja bruja en su Volkswagen, me doy cuenta con horror de que es ¡mi propia abuelita! En menos de un instante todo el cabreo que llevaba encima se transforma en vergüenza y, atónito, no puedo quitar el obsceno dedo de donde lo tengo. Y mientras los dos nos echamos al arcén de la carretera, con una preocupación lógica, pienso cosas como "¡Dios mío, hay que sacar a esta loca de la carretera antes de que mate a alguien, o se mate ella sola!" Toda la energía de mi rabia, dirigida contra un conductor anónimo, se transforma en cuestión de instantes en un sentimiento de vergüenza, dirigido esta vez contra mí mismo; y el deseo de un auténtico asesinato perpetrado en mi imaginación se transforma en la necesidad de resolver un problema que me afecta emocionalmente.

 

¡Hay que aprender a utilizar la energía que nace de la desesperación! La desesperación no es más que rabia que, con el tiempo, hemos asimilado o interiorizado.

 

Por otra parte, la desesperación nos chupa todas las energías, al igual que la rabia. No hay más que ver cómo los episodios de desesperación absoluta, por la mucha energía que consumen, nos dejan totalmente exhaustos y desmoralizados. ¿Es posible utilizar la energía de la rabia, de la desesperación, e incluso la energía de la manía, para exorcizar al diablo de la depresión? ¡Sí, se puede! Basta ya de dirigir la energía de la rabia y la desesperación contra nosotros mismos o contra los que nos rodean, basta ya de enfadarse e irritarse por culpa de la depresión. Hay que dirigir la rabia contra la mismísima depresión de la que brota. ¡Cabréate con tu depresión! Usa toda la energía de la desesperación para decidirte de una vez a que las cosas vayan bien, ¡HAZTE CON EL CONTROL DE LA SITUACIÓN! Haz que ese fugaz instante de genio maníaco colabore con el intelecto en la derrota del cruel enemigo interno. Sin olvidar, en todo momento, la Interrupción del Proceso Mental Negativo como protección frente a las emociones negativas y como instrumento para dominar la manía y, aún más importante, para que ésta no nos lleve a perder el sentido de la realidad.

¿POR DÓNDE EMPEZAR?

El primer paso consiste en seleccionar un breve período, dos días, en los que no debe haber ninguna distracción que desvíe la atención de lo que nos ocupa. Durante dos días debe haber una dedicación exclusiva, una completa inmersión en este ejercicio. Vendría bien un fin de semana tranquilo, que uno pueda dedicar a pasárselo bien, darse buenos baños de agua caliente y, si se tiene acceso a una sauna, mejor que mejor. Si nada lo impide, sería bueno hacer algo de ejercicio, entretenerse, leer un buen libro de autoayuda, navegar por Internet, meditar... lo que sea. En cualquier caso el trabajo está terminantemente prohibido, al igual que cualquier cosa relacionada con problemas que tengamos: ni formularios de impuestos ni nada similar. Además de esto, es muy importante no hacer cambios ni introducir novedades de ningún tipo: nada de intentar vencer una adicción o dejar una mala costumbre durante estos dos días. Si no lo hiciéramos así, apartaríamos la atención de lo que realmente nos interesa; pero es que además, si tales intentos no salen bien, nuestro ejercicio se vería seriamente afectado. Lo dicho hasta ahora es lo principal; pero también es aconsejable releer este artículo varias veces, elaborar una serie de listas como se describe más abajo, y posiblemente enviar cartas a amigos y parientes.

 

En segundo lugar, debes escribir una lista de todas las cosas que te van mal en la vida; en ella se deben incluir: todo tipo de problemas pendientes de resolución (bien del pasado, del presente, o bien los que aparecerán con el futuro); los síntomas de la depresión y, por último, los problemas que han aparecido a raíz de la depresión.

 

Esto nos servirá para prepararnos y para que vayamos centrándonos en nuestro ejercicio. Será asimismo un buen momento para empezar, de manera sistemática, la Interrupción del Proceso Mental Negativo. Efectivamente, a medida que se van añadiendo elementos a la lista, se tendrá que eliminar de la mente consciente cualquier emoción negativa derivada de lo que escribimos. El objetivo final es, con el tiempo, poder permitir el paso de problemas a la mente consciente, pero ahora sin emociones negativas asociadas. Sólo entonces podremos dedicarnos a atacarlos desde una posición de fuerza y no desde la debilidad consustancial al estado depresivo. Pero esto no debe preocuparnos por ahora.

 

A continuación, vamos a proponer algún ejercicio más para mantener la mente ocupada durante estos dos días. Ejercicios que, por otra parte, pueden ser utilísimos con vistas a llevar una vida más ordenada, mejor organizada, después de este período de dos días. Lo de "dejarlo todo para mañana" es una actitud bastante corriente que, en caso de depresión, puede ser fuente de mayores males y tormentos mentales. En efecto, para un deprimido no hay nada más apremiante que su dolor, producido por causas que no puede controlar y situaciones que no puede resolver. Por ejemplo: las ideas de suicidio, la falta de trabajo, unas relaciones interpersonales conflictivas, la muerte de un ser querido... etc. Ante un panorama tan horrendo ¿cómo vamos a dedicarnos a resolver los aspectos más prosaicos y mundanos de la vida? Si no puedo poner fin a mis penas, ¿qué me importa todo lo demás? La idea que aquí se presenta es muy simple: hay que cambiar de perspectiva. Hay que invertir las prioridades y la importancia que otorgamos a las actividades de las que se ocupa la mente consciente. ¡Vamos a hacer otra lista! El punto de partida será la que se elaboró anteriormente, con todos los problemas que nos amargan la existencia, así como los surgidos a raíz de la depresión. Esta lista la vamos a escribir de nuevo pero esta vez colocando los elementos en orden de importancia decreciente según el dolor o pena con que los asociemos. El primer elemento será aquél que más nos haga sufrir o angustiarnos; a éste le irán siguiendo todos los demás. A continuación vamos a añadir todo aquello que la depresión nos ha arrebatado: escuchar música, "hobbies" o aficiones, pasar un rato con los amigos, la lectura, juegos, deportes... etc. (actividades agradables o relajantes que ya no podemos realizar por falta de energías). Por último se anotarán otras actividades que, aunque más o menos seguimos realizando, las hacemos mal o a desgana; por ejemplo la limpieza de la casa, los asuntos económicos, el arreglo e higiene personal... etc. El último elemento de la lista será éste: "Darme un buen baño caliente". Ya está terminada la lista. ¿Qué más hay que hacer? Muy sencillo: darle la vuelta, volver a escribirla pero comenzando por el baño caliente y terminando con el problema más angustioso que tengamos. Así conseguimos un nuevo orden de prioridades. La cabeza de la lista indica qué es lo más urgente, qué cosas deben preocuparnos y hacerse sin dilación. Mientras que ayer no había más que problemas y angustia, hoy, por el contrario, lo más urgente y prioritario es un baño caliente y quizás un corte de uñas. Bueno, y si no tienes bañera en casa tampoco te angusties, vale con una ducha.

 

 

LAS RELACIONES CON LOS DEMÁS

Durante este par de días que nos hemos concedido, no es aconsejable ponerse a pintar la casa por dentro y por fuera ni cosas así. Hay que limitarse a tareas y objetivos sencillos. La lista de prioridades boca abajo -lista que nos permite dejar muchos problemas complicados para otro día- puede muy bien servir para planificar y llevar a cabo actividades sencillas y agradables, por lo menos de momento, y para sentir la satisfacción de haberlas realizado bien. Cuando se recuperen las fuerzas perdidas, entonces ya veremos qué hacer con los asuntos más complicados que hoy nos resulta tan fácil dejar para otro día... Más arriba dijimos algo acerca de escribir cartas a familiares y amigos. También es muy recomendable escribir cartas a los adversarios o enemigos. Es éste un ejercicio muy útil para discernir qué cosas no fueron bien en la relación con esas personas y, sobretodo, para averiguar hasta qué punto fue responsable cada parte. Porque, por más que nos esforcemos en echar a otros la culpa cuando las cosas van mal, sólo podemos controlar las acciones y emociones propias, no las de los demás. Naturalmente puede tratarse de una relación inviable, con violencia de por medio, y que sólo se puede controlar rompiéndola. La Interrupción del Proceso Mental Negativo será, a lo mejor, la que nos dé las fuerzas necesarias para dar un paso así. Las cartas deben parecer reales: explica qué te pasa y por qué estás deprimido, di qué piensas hacer para cambiar las cosas, qué deberías haber hecho para que las cosas hubieran salido mejor. No se trata de echar la culpa a los demás; ni de echársela uno encima a sí mismo. Las cartas, una vez escritas, se guardarán aparte. Esto tan sólo ha sido un ejercicio para averiguar por qué han ido mal las cosas y qué podría haberse hecho para evitarlo. No es necesario enviarlas de verdad a su destinatario; pero si se hace, debemos asegurarnos de que su contenido no estropeará aún más las cosas. Es mejor dejarlas reposar una temporada antes de enviarlas, por si acaso.

 

 

¡ADVERTENCIA IMPORTANTE!

Es absolutamente fundamental distinguir entre los conceptos presentados en este artículo y el acto de la represión (consistente en ahogar los problemas o huir de ellos). La Interrupción del Proceso Mental Negativo impide que la emoción negativa permanezca en la mente consciente, impidiendo así que salga reforzada; la represión, por su parte, permite que la emoción negativa se haga con el control de la mente consciente para, a continuación, echarla a un rincón apartado, como si intentáramos escondernos de ella. Esto es parecido a estar enfadado y quedarse con toda la rabia adentro (permitir la aparición de una emoción sin actuar en consecuencia). La represión de respuestas emocionales hace que, cuando la emoción retorne a la superficie, lo haga con igual o mayor virulencia. Por si fuera poco, la represión es asimismo causa de enfermedades psicosomáticas, dado que la química orgánica asociada con una emoción permanece en el cuerpo aunque no se haya actuado según sus exigencias.

 

Hay que hacer otra advertencia más: es peligroso hacer un uso abusivo de la Interrupción del Proceso Mental Negativo. Es posible que, después de haber levantado el ánimo gracias a este ejercicio, se continúe aplicándolo para huir de los problemas. Mas no por ello los problemas dejarán de estar ahí, empeorando por nuestra negligencia, hasta que un buen día se desborden y la Interrupción del Proceso Mental Negativo no baste para protegernos. La Interrupción del Proceso Mental Negativo puede aplicarse una vez vencida la depresión; pero sólo para conseguir fuerzas y energías con que afrontar los problemas, no para huir de ellos.

 

Yo, por mi parte, ya voy necesitando un descanso. Me ha llevado catorce años el escribir esta serie de textos, catorce años de dolor. Empecé con este proyecto para ver si podía entender lo que me estaba ocurriendo. Ahora lo estoy acabando para que lo leas tú, quienquiera que seas. A estas alturas ya te habrás percatado de que conozco y comparto tu dolor. Y así debo admitirlo. De momento no puedo hacer sino tenderte la mano y ayudarte a llorar tu pena...

 

Seguro que el próximo llanto será de alivio y alegría, la alegría de ver un resquicio de luz al final del túnel y pensar que mañana... quizás sea un poquito mejor que hoy.

 

¿PROBLEMAS?

Cierto, puede haber problemas, primero se te indica que borres de la mente los problemas pasados, presentes y futuros; para acto seguido dar media vuelta y decir que no, que lo que tienes que hacer es una serie de ejercicios que saquen a la luz todas las emociones negativas... la verdad, no parece razonable. Si es esto lo que te preocupa puedes hacer las listas un poco antes de los dos días antes referidos. Si, durante el fin de semana elegido, la cosas no van como se había planeado, se puede intentar realizar actividades de tipo físico o de menor esfuerzo mental. Hacer ejercicio, darse un baño, leer, escuchar música... la tele hay que verla lo menos posible. Si tampoco así van bien las cosas puedes concentrarte en una única actividad: ¡eliminar toda idea de suicidio! Hacer sólamente esto, durante veinticuatro horas, puede proporcionar las suficientes fuerzas como para intentar realizar el resto del ejercicio más adelante.

 

Los primeros efectos beneficiosos de este ejercicio se empiezan a sentir después de estar veinticuatro sin reforzar ningún pensamiento negativo procedente del subconsciente. Si así no ocurre, o si resulta imposible dominar los pensamientos negativos, o si, por cualquier razón, este ejercicio no resulta una experiencia positiva, entonces es mejor dejarlo inmediatamente. Sencillamente ocurre que, por el momento, aún no tenemos suficientes fuerzas como para acometer a solas una empresa así. Por último, no parece aconsejable utilizar este método con tan sólo la ayuda de un amigo... a no ser que el amigo lo haya realizado con resultados muy alentadores; si no es así será mejor buscar la ayuda y el consejo de algún orientador o psicoterapeuta.

 

 

CONCLUSIÓN

1. Antes de comenzar a aplicar la Interrupción del Proceso Mental Negativo (ejercicio para levantar el ánimo) es conveniente leer "Los pensamientos suicidas: qué son y cómo luchar contra ellos" ["Understanding Suicidal Thoughts"], del mismo autor.

 

2. Los principios de la Interrupción del Proceso Mental Negativo se pueden aplicar en la vida cotidiana. Sin embargo, en caso de depresión con ideas suicidas asociadas, lo mejor es dedicarse exclusivamente durante dos días a empezar el ejercicio sin molestias ni preocupaciones.

 

3. Si durante estos dos días permitimos que permanezcan en la mente consciente los problemas que nos amargan la vida, así como los surgidos a raíz de la depresión, pensamientos de desesperación con relación al futuro o recuerdos dolorosos, el ejercicio resultará contraproducente y las emociones negativas quedarán reforzadas.

 

4. Para ahogar los pensamientos negativos que de manera automática envía el subconsciente, nos valdremos de un firme grito interior: ¡FUERA! o un "gruñido" salvaje igualmente amedrentador. Esto se debe hacer durante un período de veinticuatro horas seguidas, para que así el cerebro continúe durante el sueño el trabajo iniciado.

 

5. Se debe suspender la resolución de los problemas pendientes hasta que podamos atacarlos desde una posición de fuerza y no desde la debilidad propia del estado depresivo.

 

6. No se debe forzar la entrada de pensamientos positivos y de autoafirmación en el subconsciente. La combinación entre la Interrupción del Proceso Mental Negativo y la realización satisfactoria de tareas sencillas debe bastar para que el subconsciente empiece a enviar, sin necesidad de forzarlo, emociones y pensamientos positivos. Podremos disfrutar de estos pensamientos positivos mientras el subconsciente no vuelva a producir pensamientos negativos.

 

7. Hay que aprovechar la energía de la rabia y la desesperación, así como la energía que surge en el estado maníaco, para ganar fuerzas que nos ayuden en la Interrupción del Proceso Mental Negativo.

 

8. Por el momento se debe suspender todo plan de futuro a largo plazo. La lista de prioridades boca abajo debe servir para planificar y llevar a cabo actividades sencillas y agradables, y para llevar una mejor organización a la hora de acometer otro tipo de tareas más problemáticas.

 

9. Después de este ejercicio de dos días, se puede volver a utilizar la Interrupción del Proceso Mental Negativo, especialmente cuando se acumula el estrés o cuando algún acontecimiento traumático vuelve a disparar las ideas de suicidio. Pero no se debe utilizar como un burladero para escondernos de las dificultades de la vida.

 

10. Si este ejercicio no resulta una experiencia positiva o si, por cualquier otro motivo no da buen resultado, debe dejarse inmediatamente y buscar ayuda profesional.

 

La depresión tiene distintas etiologías, algunas veces aparece después de una experiencia traumática o la muerte de un ser querido. Otras veces puede surgir como respuesta a una serie de acontecimientos desafortunados, o como reacción adversa a determinados medicamentos o drogas. Si tu caso es alguno de los anteriores, espero que nunca más sufras una depresión y que la Interrupción del Proceso Mental Negativo te haya servido de ayuda. Sin embargo, hay otros casos, entre los que me cuento, que viven siempre bajo la amenaza de una posible depresión. Sea por culpa de un desequilibrio químico, un funcionamiento neuronal defectuoso o por una predisposición genética... en cualquiera de los casos siempre se puede hacer algo para que la vida de quien tiene una naturaleza depresiva sea más llevadera.

 

 

A mí me ha ayudado la Interrupción del Proceso Mental Negativo.

Espero sinceramente que a ti también te ayude.

 

 

 

                SOMOS CAPACES DE TRANSFORMAR NUESTRA BIOLOGIA

    

 

 

     Somos las únicas criaturas en la superficie de la Tierra capaces de transformar nuestra biología mediante lo que pensamos y sentimos. Nuestras células están constantemente observando nuestros pensamientos y siendo modificadas por ellos. Un ataque de depresión puede arrasar nuestro sistema inmunológico; serenarse, al contrario, puede fortificarlo tremendamente. La alegría y la actividad armoniosa nos mantienen saludables y prolongan la  vida.


     El recuerdo de una situación negativa o  triste, libera las mismas hormonas y sustancias biológicas destructivas que el estrés. Sus células están constantemente procesando todas sus experiencias y metabolizándolas de acuerdo con sus puntos de vista personales. No se puede simplemente captar datos aislados y confirmarlos con un juzgamiento. Usted se transforma en la interpretación cuando la internaliza.

 

 

Quien está deprimido proyecta tristeza por todas partes del cuerpo.

 

     La producción de neurotransmisores a partir del cerebro se altera, el nivel de hormonas varía, el ciclo del sueño es interrumpido, los receptores neuropeptídicos en la superficie externa de las células de la piel se modifican, las plaquetas sanguíneas se tornan más viscosas y más propensas a formar grumos y  hasta  sus lágrimas contienen trazos químicos diferentes al de las lágrimas de alegría.   Todo este perfil bioquímico será drásticamente modificado cuando la persona se sienta tranquila. Estos hechos confirman la gran necesidad de usar nuestra conciencia para crear los cuerpos que realmente necesitemos. Todo este perfil bioquímico será drásticamente modificado cuando la persona se sienta tranquila

 

“Shakespeare” no estaba siendo metafórico cuando a través de su personaje Próspero dijo: “Nosotros somos hechos de la misma materia que los sueños”.

 

¿Usted quiere saber cómo está su cuerpo hoy?

 

Entonces recuerde lo que pensó y sintió ayer.

 

¿Quiere saber cómo estará su cuerpo mañana?

 

¡Observe sus pensamientos y emociones hoy!

 

¡¡¡Recuerde que al abrir su corazón y su mente evitará que Algún cirujano lo haga por usted!!! 

 

LA MEDICINA ESTA EN TI Y TÚ NO LA USAS.


LA ENFERMEDAD VIENE DE TI MISMO Y NO TE DAS CUENTA.



Hansrat Ali

 

 

 

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